Un poco de historia: todas las semifinales

Un repaso de todos los partidos que River jugó para meterse en la final. Esta será la 16° vez.

Primero, una aclaración: hasta 1990 había un sistema diferente al actual. No existía la eliminación directa sino que se formaban dos grupos de tres equipos cada uno y los ganadores jugaban la final. River tuvo que jugar la Libertadores con esa modalidad con excepción de 1970. Aquí, el repaso.

– 1966: llegó a la final ante Peñarol (cayó 4-2 en el desempate tras perder en Uruguay y ganar en Argentina) luego de superar a Guaraní (ambos 3-1), Boca (2-2 y 0-1) e Independiente (1-1, 4-2 y 2-1 en el “bueno”).

– 1967: 0-0 y 1-3 con Racing, 0-1 y 1-1 ante Colo Colo y 0-1 y 2-2 con Universitario.

– 1970: 0-1 y 1-3 frente a Estudiantes.

– 1976: segunda final de la historia (perdió en el tercer partido con Cruzeiro luego de ganar en el Monumental y perder en el Minerao). Antes pasó a Independiente (0-0, 1-0 y 1-0 en el desempate) y Peñarol (0-1 y 3-0).

– 1978: 0-0 y 0-2 con Boca y 1-0 y 0-1 contra Atlético Mineiro.

– 1982: 0-3 y 2-4 ante Flamengo y 2-4 y 2-1 ante Peñarol.

– 1986: tercera final y primera Copa, venciendo a América de Cali en los dos partidos, primero en Colombia y luego en Buenos Aires. Antes superó a Barcelona (4-1 y 3-0) y Argentinos Juniors (0-2 y 0-0).

– 1987: entró directamente en semis por ser el campeón vigente. Perdió ante Independiente (0-0 y 1-2) y Peñarol (0-0 y 1-0).

– 1990: caída por penales con Barcelona de Guayaquil (ambos partidos fueron 1-0).

– 1995: otra derrota por penales, ahora con Atlético Nacional (0-1 en Medellín y 1-0 en Núñez).

– 1996: segunda y última Copa de la historia, otra venciendo a América de Cali, con caída 1-0 en Colombia y éxito por 2-0 en el Monumental. En semis le ganó a la Universidad de Chile (2-2 y 1-0).

– 1998: Vasco Da Gama (0-1 y 1-1).

– 1999: Palmeiras (1-0 y 0-3).

– 2004: Boca (0-1 y 2-1, afuera por penales).

– 2005: San Pablo (0-2 y 2-3).

El detalle: en las últimas seis semifinales participó Marcelo Gallardo. Siempre adentro de la cancha. Ahora le tocará del otro lado de la raya de cal.