“No me importó nada, no me podía perder este partido”

Entrenó diferenciado durante toda la semana. Se infiltró dos veces, una antes de jugar y otra en el entretiempo. ¿Qué más se le puede pedir a Rodrigo Mora? ¿Que la rompa? Bueno, lo hizo. Y después de jugar un partidazo dijo: “No me importó nada, este partido no me lo iba a perder”.

Delantero con oficio, personalidad y juego. Mora peleó cada pelota con la fiereza de un defensor, corrió como un mediocampista y le dio la clase de un delantero de jerarquía al ataque de River. Todo eso con una de sus rodillas maltrechas y una semana de entrenamientos sin pelota y lejos de sus compañeros.

“Todos juntos, dejando todo, las cosas salen bien. Esto es para los hinchas”, manifestó el uruguayo. Y agregó: “Estos partidos no se pueden perder, a mi no me importó nada. Sólo me quedaba jugar y disfrutar”, cerró.