“El fútbol se está muriendo”

En una descarnada conferencia de prensa, Marcelo Gallardo mostró su tristeza por lo que pasó con la Bombonera. “No tomamos consciencia de lo que pasó, estamos cada vez peor”, dijo. Y fue sincero: “A veces pienso qué carajo hago acá”.

Fue la primera voz oficial de River tras lo que pasó en la Bombonera el jueves. Marcelo Gallardo no vendió humo. Fue sincero y hasta descarnado con una situación límite para el fútbol argentino.

- ¿Cómo estás? 

– Bien, principalmente considero que más allá de todo lo vivido y las resoluciones que se tomaron, nosotros tenemos que volver a focalizarnos en la competencia, estamos a pocos días de jugar. Necesitaba expresarme, pero a partir de mañana nuestro plantel y el cuerpo técnico estaremos plenamente abocados al Cruzeiro. Sobre lo que pasó, tengo un trago amargo, una tristeza enorme de haber sido parte de lo que pasó. Manifiesto el dolor porque más allá de lo deportivo está lo humano y todos los que estábamos adentro nos entristecimos mucho con una situación absurda. Sin ir mucho más lejos sobre lo que pudo haber sido una situación desagradable, los jugadores agredidos están bien, estables, y nos pone contentos contar con ellos. El show debe continuar y en esta vorágine tan dramática debemos reflexionar y cerrar un capítulo. Aunque sea difícil. Es así, no tenemos tiempo ni margenes para pensar demasiado y lo grave que fue lo que sucedió.

- ¿River buscó sacar ventaja como se dice?

– Me parece lamentable que se piense eso, pero yo no soy quién para juzgar al que lo dice. Los que estuvimos ahí sabemos de la gravedad de la situación, pero en el momento no nos dimos cuenta. Es indignante escuchar tantas idioteces.

- ¿Los jugadores de Boca fueron poco solidarios con ustedes?

– No tengo opinón al respecto. Acá cada uno tendrá su consciencia de acuerdo al comportamiento que tuvo, pero hay imágenes que hablan por sí solas.

- ¿Qué te pareció la foto que se sacó el plantel burlándose de Boca?

– La vi hoy y le dije a mis jugadores que entendía el folclore y que ellos habían sido cargados desde enero. Les dije que los podía entender, pero no lo compartía. El folclore hoy hay que tomarlo con mucha más consciencia. Hay mucha agresividad y violencia. No suma.

- ¿Tuviste miedo el jueves?

– Decir cómo nos sentimos quizás genere algunas opiniones diversas según los intereses de cada parte. Acá lo que importa es lo humano, más allá del resultado. Insisto: nadie tomó consciencia de la gravedad de la situación. Tuve miedo por la situación de los jugadores después de semejante agresión. Con el correr de los minutos estaba cada más indignado porque veía que nadie tomaba una decisión acertada. Esperamos dos horas para que los jugadores fueran atendidos en un lugar más tranquilo que el campo de juego.

- ¿Alguien de Boca se comunicó para saber cómo están?

– Conmigo no, pero sé que con algún jugador hubo un mensaje.

- ¿Esto se puede cambiar?

– No me corresponde hablar sobre una problemática social. Algunos creen que se relativiza solamente en el fútbol. Esto más profundo. Sinceramente, no estoy para decir si hay alternativas de solución. Yo espero que sí, que se tome con seriedad, que se tomen decisiones. No se puede jugar más con la vida de las personas, porque en algún momento lo vamos a lamentar. El fútbol se está muriendo de a poco. Y estamos todos involucrados. Y estamos cada vez peor.

- ¿Qué te pareció el fallo a Boca?

– No voy a hacer ningún comentario sobre eso, para eso están los organismos de la Conmebol.

- ¿Qué pasó en la manga?

– Ya se hicieron muchas hipótesis al respecto, yo vi cosas, otras me las contaron y otras las padecí. Hubo jugadores afectados por el líquido que le tiraron y una manga que estaba rota y sin seguridad. Se empezaron a escuchar gritos y tratamos de calmar, más allá de la desorientación que teníamos. Hubo bengalas, por eso digo que fue un atentado que no pasó a mayores.

- ¿Qué pasó con Chiarini, porque según unas imágenes se pelea con un encargado de seguridad?

– En ese momento no se sabía qué había pasado. No había seguridad en la manga. Por eso la bronca y la indignación, pero no se acusaba a nadie.

- ¿Te parece correcto que no se haya continuado con el partido?

– Es una decisión de Conmebol. Nosotros fuimos a jugar un partido y fuimos atacados cuando íbamos a jugar el segundo tiempo. Ahí sólo nos quedaba que los jugadores mejoraran y razonablemente, después de una hora, se suspendió el partido porque no se podía seguir jugando.

- Angelici dice que River sacó ventaja en los escritorios…

– No haré comentarios, cada uno defiende lo suyo. El ha dicho cosas que después fueron cambiadas.

- Dijiste “el show debe continuar”. ¿Es así?

– Nosotros somos un eslabón más de esto. Los que sentimos esta profesión y nos gusta, lamentablemente tenemos que estar en situaciones que uno no quisiera vivir o que son desagradables. El otro día me ponía a pensar… me avergonzaba de vivir eso, de saber que uno de los espectáculos más lindos del mundo estaba siendo ridiculizado por unos idiotas que creen tener derecho a pudrirlo todo. Hoy quizás esos estén contentos. No puede ser que no podamos disfrutar en paz algo que nos gusta a todos por más que haya una rivalidad, que es linda poder vivirla, pero no a cualquier precio. A veces pienso qué carajo estoy haciendo acá. No se tomó consciencia de lo que pudo haber sido.

- Eliminaron a Boca y no lo pueden disfrutar…

– Absolutamente, no estoy ni contento ni feliz, hablo porque intento aclarar una situación que es difícil. Pero mañana mi cabeza debe pensar en el jueves. Acá hay que seguir, cambiar el chip, focalizarme en los jugadores, recuperarlos a nivel emocional y volver a jugar. No queda otra. Ya ni me dan ganas de hablar del partido, de lo que se hizo, ya ni tiene sentido hablar del desarrollo de la serie ni de los 45 minutos que se jugaron antes de la vergüenza. El tiempo curará las heridas.

- ¿Se puede jugar un Superclásico en 20 días como está previsto (el de Córdoba)?

– No lo sé. Lo decidirán los organizadores y las instituciones.

- ¿Cómo están los jugadores para el jueves?

– Esperemos que no estén afectados. Si me piden jugar, los pondré, pero tengo que ver quiénes son los que están mejor.