Un gol y 40 minutos que encienden la ilusión

Aimar jugó contra la Reserva y metió un gol. Estaría OK para el próximo semestre.

Mientras sus compañeros estaban concentrados esperando a Boca, Pablo Aimar hacía de las suyas. Porque después de varios días haciendo fútbol reducido, llegó la hora del once contra once. Y en un ensayo de los que quedaron al margen del Superclásico ante la Reserva, el Payaso se destacó.

La primera buena es que pudo completar 40 minutos a un ritmo considerable. Y la yapa es que metió un golazo.

Aimar fue operado en febrero de un sobrehueso en el talón derecho. Mucho se especuló -falsamente- con un retiro del fútbol. Su ilusión sigue intacta. Y si marcha todo bien, el próximo semestre podría ponerse la 10 de River otra vez.

Cómo no ilusionarse.