“Mi deseo es jugar un partido más”

Pablo Aimar sigue con su recuperación y sólo tiene un sueño: retirarse en una cancha de fútbol.

No se resigna, no se dobla ni se quiebra. Hay un espíritu que lucha por cumplir un sueño: retirarse en una cancha de fútbol. Ganarle a las malditas lesiones. Y hacerlo con la camiseta que lo vio nacer. “Volví con la esperanza de que las operaciones, los tratamientos y las rehabilitaciones me den la posibilidad de volver jugar en River. Sueño con volver a entrar a una cancha. Mi deseo es jugar un partido más. Si son dos, tres o veinte, mejor”, se ilusionó Pablo Aimar en Más Que Fútbol, por DirecTV Sports.

¿Cuándo volvería a jugar? Aimar no se puso plazos, sólo dijo que “estoy intentando volver a jugar en River, que es el sueño que me queda por cumplir. Estoy poniendo todas mis energías, me he operado dos veces. Es crónica la lesión, y eso lo hace más difícil. Estoy por empezar a trotar, me muero de ganas de jugar”.

El Payaso reconoció que “no estaba físicamente para jugar en un fútbol como el argentino. Se habla del agradecimiento al volver a un club. Yo tengo muy claro qué es ser agradecido. River para mí es un club enorme, no podés venir a agradecerle por lo de antes, tenés que venir si te da para jugar en River”, contó sin problemas.

Y agregó: “En un club grande, no podés quejarte si te exigen jugar bien y ganar. Los clubes son grandes por las exigencias y hay que saber vivir con ellas. Es mejor jugar en un lugar exigente que en un lugar donde si empatás es lo mismo”, agregó.

¿Y si no logra cumplir el sueño? “Estoy totalmente agradecido de ser futbolista, no es que me agarra a los 25 años. Me agarra en el final. He podido hacer una carrera buena, con situaciones maravillosas. Y lo tomo naturalmente: tengo que hacer esto para volver a darme el lujo de volver a jugar al fútbol. Si después no se da, no es porque no lo intenté”.

Aimar destacó al mundo River. Primero a Enzo Francescoli y Marcelo Gallardo, a quienes les agradeció el interés y el respaldo: “No esperaba el hecho de ‘vení, sumate’ en las condiciones en las que estaba, para volver a River”. Luego valoró al grupo de compañeros: “Me sorprendió, me habían dicho que era un grupo buenísimo. Son humildes, trabajadores, respetuosos. Cuando esas cosas se combinan, el ambiente es buenísimo y el resultado es más fácil. Puede llegar o no, porque el fútbol es un misterio. Me encanta ir todos los días a entrenar con esa gente”.

Que el destino quiera que pueda compartir una cancha con ellos…