Arriba River

Entonado por la clasificación en la Copa, River venció 4-1 a Banfield con goles de Driussi, Funes Mori y Cavenaghi (2) y es puntero. Y que se venga Boca…

Revitalizado por la clasificación milagrosa a los octavos de final, River tenía una cita. Llegó mirando de reojo a la revolución de mayo que se avecina por tres Superclásicos, pero se sacó de encima a Banfield con autoridad.

No fue el partido de ida y vuelta que se esperaba contra uno de los equipos más generosos del fútbol argentino. Pero River, más allá de algunas mesetas, borró lo mejor del cuadro de Almeyda y se subió a la punta. Cambió el chip, levantó el ánimo

Gallardo puso lo mejor, con excepción de los lesionados Mora y Mercado y de Sánchez, que paró por la acumulación de partidos. Igualmente, el DT encontró soluciones en el recambio, como por ejemplo Driussi, que abrió la historia con un soberbio golazo desde afuera del área.

La idea incial fue explotar los costados con dos pequeñas sociedades: Mayada-Pity Martínez por derecha, Vangioni-Driussi por izquierda. Esta tuvo más éxito en el primer tiempo, la otra sufrió en la vuelta, sobre todo con las trepadas de Civelli.

Martínez no siempre terminó bien los ataques, pero cuando hizo pesar su velocidad no lo pudieron parar y en una ocasión hizo revolcar a Bologna. De arranque fue importante, luego se fue pinchando.

Mientras, otros comenzaban a ser determinantes. No sólo Driussi con su perla, también Cavenaghi con algunas delicias como un taco que casi termina en gol de Driussi. Ni hablar Kranevitter, clave en la presión y en el pase al mejor compañero ubicado. Cuando falló, por una pifia, casi empata Viatri. Fue el único momento de zozobra en el primer tiempo. Banfield estaba reducido a una mínima expresión, no podía imponer su vértigo y sólo inquietaba con algunas pelotas paradas mal defendidas por River

En el complemento, River entró dormido, pero cuando andás derecho hasta los mejores del rival fallan. Como Cazares, que erró un gol increíble tras un excelente desborde y centro atrás de Cuero. ¿Y lo que falló Teo al ratito? Porque el colombiano se fue solo contra Bologna, amagó con el cuerpo, adelantó levemente el balón y por asegurarla la tiró arriba.

Gallardo buscó equilibrar el medio con Sánchez por un discontinuo Martínez. Y el uruguayo casi mete el segundo, pero su tiro se fue ancho. River no remataba la historia. Porque encima Pellegrino, que había entrado por el lesionado Bologna, le ponía las manos a un tiro de Cavenaghi.

Hasta que el 2-0 llegó. Corner de Sánchez, anticipo de Driussi y Funes Mori para corregir la trayectoria y empujar de derecha. River y el recurso de la pelota parada como el año pasado, arma letal.

El asunto no estaba liquidado. Banfield fue con vergüenza y descontó por Cuero, que le ganó la cuerda a Vangioni. River quería más y Cavenaghi, que hizo jugar a muchos, merecía su gol después de una excelente jugada de Rojas. El 9 no falló en su hábitat natural. 3-1. Y de yapa metió un gol inolvidable de taco. Palo y a la bolsa. Y a la punta.

Imagen: Nicolás Aboaf