Boyé y un boleto a la victoria

Cuando el plantel preparaba el partido de esta noche, Lucas Boyé esperaba el avión para volver de México. A pesar de los contratiempos, el pibe de San Gregorio viajó, concentró, jugó y le dio la victoria a River.

El menos pensado de los salvadores. Cuando se conoció la noticia de la demora en su regreso de tierras Aztecas, se especulaba con la posibilidad de que ni siquiera concentre. Sin embargo, y con todas las dificultades del caso, Boyé pudo estar y le dio a River una victoria más que trabajada.

La gran cantidad de chances con las que contó lo pusieron en el centro de escena. Gallardo siempre lo apoyó pero el gol no llegaba. Cuando empezaba a quedar en el recuerdo aquel tanto convertido a San Lorenzo en agosto del año pasado, apareció el grito salvador.

Con la técnica y calidad que lo distingue, Boyé bajó una pelota imposible en el área chica, pensó todo el tiempo que pudo, ajustó una mira que venía torcida hace rato y la empujó a la red para darle a River la victoria y la cima del torneo.

Se te abrió el arco, Lucas. Ahora a seguir metiéndola…