Un gol en el momento justo

Cavenaghi erró un gol increíble, pero luego tuvo su revancha. La metió después de una semana particular, en la cual se puso en duda su continuidad.

Venía de fallar una jugada poco habitual en él. Recibió en el área chica, tuvo tiempo de acomodarse, pero el remate a media altura contó con la muy buena intervención de Nicolás Navarro.

No se quedó. Olió sangre otra vez en la misma zona de la cancha. Ahora Navarro fue el que falló, el que dejó corto el rebote y él, Torazo en rodeo ajeno, le empujó como pudo. Gol de goleador. De 9. De un delantero inoxidable. De Fernando Cavenaghi.

Sí, tal cual había consensuado con Gallardo en la semana (por eso no jugó con Sevilla), el de O’Brien arrancó de titular en el Bosque y aportó lo suyo, que es ni más ni menos que el gol.

Justo en una cancha que le sienta bien. Allí, en 2002 clavó un fierrazo que fue clave para ganar el campeonato. Y un año más tarde metió uno de los dos tantos del 2-0 (el otro fue de Maxi López) en lo que hasta hoy había sido la última victoria Millonaria en 60 y 118.

Cavenaghi convirtió su tercer tanto en el campeonato (los otros con Sarmiento y Unión), llegó a 103 con la banda roja cruzándole el pecho (igualó a su “enemigo” Passarella) y mostró su vigencia. ¿Seguirá pensando en irse en junio?

Imagen: Nicolás Aboaf