D’Onofrio: respaldo al equipo y quejas contra la Conmebol

“Tengo memoria, no puedo ser ingrato con este equipo”, sentenció el presidente de River. Y mostró su fastidio por la cancha de Juan Aurich y la sanción a Gallardo: “¿Tiene Sida?”.

Suena caliente Rodolfo D’Onofrio. “Hablo en las buenas, así que ahora también tengo que hablar”. Y dice mucho. Está entre enérgico caliente.

Arranca: “Yo tengo memoria, no puedo ser ingrato, este mismo plantel y cuerpo técnico ganaron todo. Los grandes equipos no se olvidan de jugar bien, pero el fútbol tiene momentos”, dice tras el 1-1 con Juan Aurich que lo dejó en jaque en la Libertadores.

Sigue analizando: “Gallardo no tiene problemas en decir cuando juega mal, pero ayer fue increíble la mala suerte que tuvimos, la pelota no entró. Antes teníamos cuatro opciones de gol y hacíamos dos. Ahora tenemos 12 y metemos una. Así es el fútbol. Tuvimos mucha fatalidad”.

El presidente pide calma: “En los momentos difíciles hay que hablar, salir para adelante, dar apoyo, seguir construyendo. El hincha debe tener memoria. Hay que poner a River en el cauce que corresponde, no está nada perdido. Es el mismo equipo que le ganó a Boca una semifinal muy dura, que ganó una Copa. Yo respeto la opinión de todos, pero los jugadores son los mismos. Hace poco ganamos la Recopa al campeón de América”.

Una vez más, D’Onofrio reconoció que “mi idea es que Gallardo se quede hasta el final de mi mandato. Charlamos siempre de eso, pero ya nos sentaremos a conversar más a fondo”.

Pero hoy no es momento de trazar objetivos a largo plazo. Hay una urgencia deportiva llamada Copa Libertadores. Y sobre este torneo, el máximo dirigente Millonario fue a fondo, con palito a la Conmebol incluido.

“La Copa Libertadores no se merece jugar en una cancha que es una vergüenza como la de Juan Aurich. Un campo de juego con una alfombra vieja… que igual perjudica a los dos equipos. Mandé una carta a la Conmebol y le dije al veedor que no estaba en condiciones de jugar en esa cancha. No había luces en las tribunas, es una cancha abandonada”, puso primera.

Pero había más. Ahora la calentura era por la sanción a Marcelo Gallardo por decirle “sinvergüenza” a Julio Quintana, el árbitro del empate con Juan Aurich en la ida. El Muñeco tuvo que ver el partido de ayer en el palco 19 de la platea San Martín, estuvo incomunicado, no pudo ingresar al vestuario y, por reglas Conmebol, estuvo obligado a dar la conferencia de prensa. “¿Qué tiene, Sida, que no puede hablar por teléfono ni pasar por el vestuario?”, cerró un inoportuno D’Onofrio.