“Tuve ganas de decir basta”

En diálogo con Pasión Monumental Radio (AM 990, Radio Splendid), Martín Aguirre se mostró ilusionado con su posible regreso a las canchas y manifestó: “Me quise meter en un picado, pero no me dejaron. La semana que viene espero que me dejen meter en un reducido. Las ganas no las perdí, no me quiero ir sin jugar”.

A mediados de año se termina el contrato del Gula Aguirre y no quiere que se expire con él afuera de las canchas. El cariño de la gente, la fuerza de sus ganas y el interés del cuerpo técnico lo movilizan para volver rápido después de dos años con menos de 90 minutos de juego.

“Le estoy metiendo fuerza, por suerte la rodilla no está inflamada. Si no tuviera la imagen de estar jugando un partido… las ganas de entrenarme, sería un mentiroso. Mi objetivo es jugar partidos antes que se venza el contrato. Igual debo manejar la ansiedad. Me iría feliz de River, aunque quiero recuperarme y quedarme”, expresó con sinceridad.

No fueron días fáciles. Las recaídas en la recuperación lo llevaron de la ilusión a la desilusión de manera constante y en el verano estuvo cerca de decir basta. “Se me trabó la cabeza en Uruguay. Esa semana todos estaban corriendo y no podía hacer nada, estaba enojado, furioso, con bronca y angustia, no sabía qué pasaba. Le dije a los médicos que me quería venir a Buenos Aires. No quería esperar a terminar la pretemporada para volver. Se me había hecho una infección y no sabía que tenía. Estuve bastante desequilibrado mentalmente”, remarcó y contó que ese momento ya pasó.

Hoy espera volver y se suma de a poco a los entrenamientos con el resto del plantel. “Tengo contacto con la pelota, hice trabajos de velocidad con Dolce, le pego con las dos piernas y sólo me falta fuerza y rodaje”, aclaró.

Y cerró: “Hasta que no pueda demostrar que puedo jugar o no, no puedo decir si voy a seguir. ¿Quién no se quiere quedar a vivir en un club como River? Yo vengo desde abajo peleándola, ahora quiero disfrutar de ganar cosas. La gente me ha tratado de maravillas. Hace dos años que no juego y siempre me han brindado mucho cariño. Ojalá que Dios me ilumine para irme de River adentro de una cancha”.