Empastados

En Chiclayo, River no pudo ganarle a Juan Aurich y complicó su pasaje a los octavos de la Libertadores. Ganaba por un gol de Balanta y dominaba las acciones, pero luego de un penal no cobrado a Pisculichi se durmió y se lo empataron. 1-1. Sigue último en el grupo 6. A hacer cuentas…

River tenía que ganar para acomodarse en el grupo 6 de la Copa Libertadores. Era clave traerse los tres puntos de Chiclayo. Había que plantarse ante el césped sintético, una alfombra vieja y desgastada, poco digna de un torneo de semejante envergadura.

Había que ganar. Aunque hubiera que usar botines de baby fútbol sin tapones para tener un mejor agarre al traicionero terreno y evitar alguna lesión grave.

Había que ganar. Jugar corto era la idea, pero no era fácil. De entrada se notó que la pelota picaba como si tuviera un conejo adentro. Entonces, la pelota parada pasó a ser una opción determinante para lograr el primer éxito copero y plantarse segundo en su zona en busca de los octavos de final.

Pero River no ganó. Se le escapó de las manos un partido que tenía controlado desde el desarrollo, aunque no desde el resultado. Y a la larga se fue lamentando la chance desperdiciada.

Juan Aurich arrancó presionando, intentando impresionar a un River al que le costó hacer pie de entrada. Antes del primer minuto, un débil remate de Tejada complicó a Barovero. El pique del balón no era normal y salía disparado con mucha velocidad en algunos sectores y en otros se enterraba.

De a poco se fue evaporando lo de los peruanos y los de Gallardo fueron creciendo. Pisculichi dio un aviso desde afuera, pero el tiro se fue apenas arriba. Un buen intento que le permitió salir un poco del asedio. Mora tuvo el 1-0, pero Gallese le ahogó el grito. Había que patear, sacarle jugo a ese terreno impresentable para un torneo tan importante.

También había que aprovechar la pelota parada, aspecto en el que River cuenta con muy buenos cabeceadores y un par de buenos ejecutantes, posiblemente de lo mejor del fútbol argentino. El más destacado es Pisculichi, quien comenzó a meter miedo con un par de tiros que pasaron cerca.

Y llegó el primero después de un centro del zurdo que lleva el 15 en la espalda. La bajó Maidana y Balanta corrigió la trayectoria hacia el arco. A esa altura, era justo el éxito Millonario en Chiclayo.

Los peruanos sintieron el impacto y River siguió atacando para liquidar la historia. Piscu estaba lucido, leyendo bien las jugadas, como esa en la que habilitó a Teo Gutiérrez, aunque el final de la maniobra terminó con un tiro elevado del colombiano.

Aurich estaba apurado y marcaba mal, muchas veces excediéndose de faltas. Era cuestión que el Millonario aplicara otra vez el estiletazo por arriba. O por abajo. River podría haber estirado la ventaja si hubiera sido más preciso en los últimos metros. O si Teo no hubiera sido egoísta…

En el complemento, el local empezó mejor otra vez y Tejada casi empata tras un resbalón de Balanta, pero se quedó sin neuronas cuando quedó a solas con Barovero. River tuvo el segundo, pero no estuvo fino. Necesitaba otro gol para quedarse más tranquilo. Pero…

Venía de pedir un penal por un agarrón de Céspedes a Pisculichi y quedó mal armado para el repliegue. Rengifo aprovechó y se metió en diagonal para poner el 1-1. Por el desarrollo parecía una exageración el empate peruano, ya que no había paridad en el juego. Desde el resultado la ventaja era exigua, de apenas un gol.

Parecía increíble que River tuviera que sufrir ante un rival infinitamente inferior. Gallardo movió el banco, aunque llamaron la atención las salidas de dos que venían jugando bien, como Mora y Pisculichi. Adentro dos revulsivos, Mayada y Martínez. Precisaba más aceleración en el último tramo del partido para ganar.

Luego entró Cavenaghi por Sánchez. El 9 lo tuvo de zurda, aunque se demoró para definir. Rojas también estuvo cerca de festejar. Pero el gritó no llegó e incluso River quedó mano a mano atrás, aunque Pacheco le tiró una masita a Barovero. El equipo fue, pero le fue imposible entrar. Y se quedó con un 1-1 insulso.

Sigue último en su grupo. Debería ganarle de local a Aurich y San José. En el medio viaja a Monterrey para enfrentar a Tigres. El panorama está complicado.