El tiempo dirá si el punto sirve

Aunque sufrió con el mal estado del campo del Monumental, River llegó al empate Tigres y mereció ganar. Empezó perdiendo, pero Sánchez puso el 1-1 con un golazo. Habrá que luchar mucho para clasificar. 

Tras 2135 días, River volvió a jugar de local por la Libertadores. Tigres fue un rival duro y calificado y apenas le alcanzó para el 1-1. El tiempo dirá si el punto sirvió o no.

A River, se sabía, lo perjudicó el mal estado del campo de juego. De entrada intentó salir desde abajo, incluso con Chiarini como primer pase para iniciar una acción. Pero era imposible. Si lo mejor de este equipo -hace mucho ya- era mezclar precisión en velocidad, ahora se necesitaban de dos controles para progresar mediante pases.

River empezó a entender mejor la cuestión cuando apostó a romper por las bandas y dañar con pelotazos en busca de la segunda jugada. Esas parecían las soluciones ante la imposibilidad de desarrollar la idea de Gallardo.

No se podía inventar mucho. Un centro era la solución. A Sánchez le quedó el gol después de un mal rechazo hacia adentro de un defensor mexicano, pero en el afán de querer romperle el arco al Patón Guzmán la tiró arriba. Iban 23 minutos y era la primera chance clara de River.

Al toque, Teo bajó un bochazo de Rojas y Mora le dio desde afuera encontrando bien parado a uno de los arqueros de la Selección, que tuvo que revolcarse para evitar el 1-0.

A partir de ahí, los de Gallardo fueron arrinconando a Tigres. Con empuje y las trepadas de Vangioni por la izquierda. También probando desde afuera, como hizo Teo para exigir otra vez a Guzmán. Hasta Funes Mori se animó. Estaba para ganarlo, pero… la eficacia es parte del juego y River, en ese ratito positivo, no la tuvo. Tigres sí.

El mismo Funes Mori rechazó a medias y la pelota le quedó a Guerrón, que eludió a Chiarini y definió con el arco a su disposición. Inmerecida desventaja en un partido que, con el atenuante de la cancha, se definía por por detalles.

En el segundo tiempo, otra vez Sánchez se erró un gol increíble de frente al arco después de una buena maniobra de Teo, que le sirvió el centro hacia atrás y con ventaja para darle el toque final hacia la red. Obvio, la pelota se levantó justo donde estuvo el escenario de Romeo Santos.

River necesitaba más juego por las orillas. Y Mayada fue una opción (salió Mercado) para aparecer por sorpresa. En sus dos primeras proyecciones, el uruguayo casi empata con un zurdazo que atajó Guzmán.

¿Y la pelota parada, el arma letal del equipo el año pasado? Hasta los 72 minutos había desaprovechado todas las oportunidades. Pero, por fin, la zurda de Pisculichi encontró a Maidana, que la bajó para Sánchez, que le rompió el arco a Guzmán. La tercera fue la vencida para el oriental. 1-1.

En los últimos 15, River fue al frente y hasta quedó mano a mano en el fondo. Vangioni salvó el segundo de Guerrón. Piscu le quemó las manos al Patón. Driussi (ya había entrado por Vangioni) lo tuvo de cabeza. Ni el tiro del final salió, porque el fierrazo de Mora se estrelló en el palo izquierdo.

Y fue empate. El próximo jueves habrá que ganar en Chiclayo ante Juan Aurich de Perú. Para tomar un poco de aire y no agarrar la calculadora para hacer cuentas.

Imagen: Nicolás Aboaf