Fernet con Moras

River no podía con Belgrano, pero Rodrigo Mora apareció con todo para meterla y llevarse un triunfazo de Córdoba. 2-1 para arrancar marzo con el pie derecho.

Se demoró, pero el triunfo llegó. No jugaba bien, pero Mora tenía la llave para festejar en Córdoba. Y cuando parecía que el cero era cosa juzgada en Córdoba, el uruguayo tuvo dos apariciones fulminantes para arrancar marzo con el pie derecho.

River le ganó 2-0 a Belgrano y festejó en una noche que tuvo vaivenes. Porque el cuadro de Gallardo arrancó como quería el técnico: ambiciosos, presionando, con movilidad de los puntas y los defensores casi pegados a la mitad de la cancha.

Los primeros 20 minutos fueron buenos y pudo ponerse en ventaja. Hubo paciencia para traerla de izquierda a derecha y que el centro de Sánchez encontrara la cabeza de Mora, aunque la palomita se fue cerca del arco de Olave. Luego llegaron dos defectuosos remates de Sánchez y Pisculichi desde la puerta del área grande.

Pero de pronto el equipo se fue pinchazo y Belgrano, pillo para jugar al error rival, emparejó las acciones. Casi la mete Márquez, quien tuvo la más clara del primer tiempo. Su problema fue que se encontró con el pecho de Barovero.

Por otra parte, el campo de juego conspiraba contra la voluntad de River. El pasto estaba alto y pesado por las fuertes que lluvias que cayeron en Córdoba en los últimos dias. Y las piernas lo sentían.

Ya en el segundo tiempo, Gallardo apostó con Mayada por Pisculichi, de flojo nivel otra vez, ni siquiera inquietó con la pelota parada. Con el ingreso del uruguayo, Sánchez se tiró como enganche. Luego entró Cavenaghi por un opaco Teo Gutiérrez. Pero el gol iba a llegar por Mora…

Mercado y Vangioni se complementaron en el primer gol. Gaby tiró el centro desde la derecha, el Piri la puso defectuosamente hacia el medio y Mora, en el área chica, la empujó ante el inútil esfuerzo de Lema.

Envalentonado por la ventaja, fue por más y otra vez el uruguayo empezó a liquidar la historia en el Kempes. Recibió una pelota que parecía perdida y con una gran media vuelta batió a Olave.

El final tuvo su tinte dramático, porque Belgrano descontó por Escudero luego de un mal rechazo de Maidana. Pero ganó River. Por Mora

River puso la vara alta. Este cuadro de Gallardo acostumbró a otra cosa, a un nivel de excelencia superior a la media. Por eso el triunfo se valorará -o no- al final del camino. De momento, el árbol no debe tapar el bosque. Pero nadie gana fácil en el Kempes.

El primero que sabe que River no es el mismo de antes es Gallardo. Es consciente es que su equipo anda con las baterías bajas. Pero se le viene un marzo de lleno de partidos. Qué mejor que empezarlo ganando.

Imagen: Nicolás Aboaf