Una fiesta que casi termina en tragedia

El panorama menos pensado. Después de la victoria ante San Lorenzo, los socios de River dijeron presentes para comenzar con las obras de colocación de la estatua de Angel Labruna. Sin embargo, un desperfecto técnico dejó a todos paralizados y casi termina en tragedia.

La pierna izquierda iba a ser la primera en apoyar su figura en el club. Se esperaba una fiesta, estaba todo organizado para que así sea. Pero cuando estaban bajando parte de la estructura para colocarla al lado del museo, se cayó una de las piezas del Monumento y casi aplasta a los allí presentes.

Carlos Trillo, el impulsor del proyecto y alma mater de la obra, fue el que peor parte se llevó. Por los golpes sufridos debió ser trasladado por una ambulancia del SAME hacia el Hospital Pirovano y ya se encuentra en su casa haciendo reposo.

Las obras quedaron paralizadas y en la semana se resolverá cómo sigue el camino de la estatua de 6,7 metros que será ubicada en la entrada del club en honor al máximo ídolo de la historia riverplatense.