Ventaja River

El equipo jugó para golear en la primera final de la Recopa ante San Lorenzo, pero apenas ganó 1-0, con gol de Carlos Sánchez. Gallardo encontró buenas respuestas después de una semana complicada. La revancha será el próximo miércoles, en el Nuevo Gasómetro.

A lo River. Jugando bien. Con claridad. Con fútbol. Con situaciones de gol. Ganó el Millonario la primera final de la Recopa Sudamericana. Fue apenas 1-0. Mereció más por lo que generó, sobre todo en el primer tiempo.

El equipo volvió a mostrar sus mejores credenciales y exhibió el fuego sagrado por ese orgullo golpeado. Tenia que reponerse del golpe recibido en el Superclásico. Y lo hizo. Se celebra tanto o más que el resultado. Porque además Gallardo le dio confianza a los que habían caído. Y éstos respondieron.

En la noche copera del Monumental, River arrancó presionando arriba, con Kranevitter como bastión. Empezó agresivo, con todas las ganas de tomarse revancha después de la peor semana del ciclo Gallardo.

A partir de los 11 minutos comenzó a llegar con mucho peligro y a confirmar que la suerte en el fútbol es un valor agregado indiscutible. A contar juntos:

1- Una buena combinación entre Rojas y Mora provocó el centro del uruguayo para encontrar en soledad a Teo Gutiérrez. El cabezazo fue desviado de gran forma por Torrico.

2- En la jugada siguiente, tras un corner, otra vez el colombiano ganó de arriba y el travesaño le dijo no.

3- ¿La tercera fue la vencida para Teo? No. Porque luego Mora desbordó como puntero derecho y de nuevo se la puso en la testa al cafetero, que otra vez halló a un Torrico con grandes reflejos para ahogarle el grito.

4- Tuvo una cuarta Gutiérrez, pero su media tijera dio en el horizontal.

5- Sánchez parece en posición de 9, aunque el disparo se le va alto.

6- Tampoco quiso entrar una palomita de Maidana que se estrelló en el palo derecho.

7- Mora entró al área, enganchó hacia, pero su remate besó el poste izquierdo

Que sal…

River era notablemente superior. Por propuesta (San Lorenzo muy refugiado apostando a una contra y a un error rival), volumen de juego y por situaciones. Era una injusticia que no estuviera por lo menos dos goles arriba en el marcador. Para Gallardo, más allá del resultado, eran buenas noticias. Sus hombres le habían respondido después de ratificarles la confianza tras unos días bravos. Pero faltaban los goles…

En el arranque del segundo tiempo, River entró dormido y San Lorenzo, que no había hecho nada, casi se pone en ventaja, pero Barovero achicó bien dos veces ante Cauteruccio. En el medio, Mora le pegó horrible desde una posición favorable.

A los 15, el uruguayo salió para el ingreso del Pity Martínez. A esa altura, el equipo de Gallardo necesitaba desequilibrio individual en el mano a mano para romper a la defensa Cuerva. Se ubicó por la derecha, con Teo de 9 y Pisculichi cerca de ellos. El ex Huracán sería clave en el desarrollo.

El partido era un poco más parejo. San Lorenzo había salido un poco del fondo y River había perdido el ritmo mostrado en el primer tiempo. Por eso el Muñeco movió el banco. Adentro Cavenaghi y Mayada, afuera Teo y Rojas.

Y el gol llegó. Tarde pero seguro. Por el pase del Pity y por el fierrazo de Sánchez, que le dobló las manos al hasta entonces imbatible Torrico. Justicia.

En una semana crucial, en la cual hasta se puso en duda la identidad y el estilo del cameón de la Sudamericana, quedó claro que no hay crisis. Recuperó la confianza. A la larga, siempre gana el que juega mejor. Como hizo River en la noche de la Recopa, trofeo que quiere levantar el próximo miércoles en el Nuevo Gasómetro.

Está con ventaja en la serie. Leve ventaja, sí. De apenas un gol, sí. Pero si juega como esta noche logrará su séptimo título internacional.

Imagen: Nicolás Aboaf