Aimar en alerta amarilla

La ilusión no se desvanece, pero la situación es preocupante. Los que esperaban ver al cordobés deberán bajar la ansiedad. Porque el Payasito se hizo estudios en la Clinica Rossi y los resultados no fueron alentadores.

Todos quieren al 10 de River de regreso y lo antes posible. Ese entusiasmo que generó cuando se lo vio con la pilcha nueva de entrenamiento, todavía permanece intacto. Sin embargo, este es un baño de realidad. Ese que siempre motivó al jugador y al cuerpo técnico a pedir calma, paciencia…

El 10 pasó por la clínica Rossi para hacerse los estudios de rutina por el sobrehueso que lo tiene a maltraer desde hace más de un año y que lo había alejado hasta ahora de volver. El dolor fue siempre compañero de ese tobillo, antes y después de la cirugía. Pero hoy apareció un edema en la zona y comenzó la preocupación. Y no se descarta que deba pasar por el quirófano nuevamente.

Si bien nunca se pusieron un plazo para la vuelta al ruedo, el proceso siempre fue con avances. Lentos pero seguros. Ahora aparece la primera piedra grande en el camino del regreso. Hace un mes, este mismo estudio había arrojado resultados perfectos y sin edema, a pesar del dolor. En algunos ensayos se lo vio pateando al arco y calzándose los botines después de muchos meses.

Es tan arriesgado dar un día de retorno como decir que hay que olvidarse de contar con él. Es sólo un llamado de atención, una señal, una alerta amarilla. Así como fuimos cautos cuando contamos que había vuelto a tocar la pelota, hoy hay que ser prudentes con la ilusión. Realistas.