Vuelta, charlas, autocrítica y cambios

River regresó al trabajo pensando en San Lorenzo. Ahora todos se quieren recopar, sí, pero aún se oyen los coletazos de la estruendosa caída en el Superclásico. Por eso Gallardo habló y mucho. El DT meterá mano en el equipo.

En Ezeiza, River volvió al trabajo pensando en la Recopa Sudamericana. San Lorenzo está a la vuelta de la esquina, pero aún dura el fastidio por el 0-5 contra Boca. Por eso, Gallardo reunió a la tropa y habló mucho.

El técnico está caliente y quiere que su equipo levante. Entiendo que es un mal momento y nada más, pero hay reacciones que no se banca. Por ejemplo las rojas de Maidana y Vangioni en Mar del Plata y las de Sánchez y Teo Gutiérrez en Mendoza que provocaron la reacción de Mercado en un vestuario en ebullición, aunque, hay que decirlo, lejos estuvo de terminar todo a los golpes.

Es cuestión de barajar y dar de nuevo. De creer otra vez en los cimientos que lo llevaron a ser, por lejos, el mejor equipo de 2014. Hoy hubo charlas, severa autocrítica y el juramento de ir por lo que más importa: sumar un nuevo torneo internacional.

Gallardo no dio pistas del equipo. Un grupo hizo fútbol en espacios reducidos y el otro, el que jugó con Boca, hizo tareas físicas. El martes habrá un nuevo ensayo, pero ya hay muchas preguntas instaladas.

¿Seguirá Maidana?

¿Vangioni vuela?

¿Ponzio entra por Kranevitter?

¿Pity Martínez tendrá su gran oportunidad?

¿Teo paga por su mal comportamiento del sábado?

A esperar…