Un vestuario caliente

Mercado tuvo un cruce con Teo Gutiérrez. El lateral le reprochó la patada a Gago que le provocó la expulsión.

No fue una noche más la de Mendoza. Estaban todos calientes por el 0-5, no sólo los hinchas. El vestuario estuvo picante. No hubo golpes, no, pero sí gritos. Algunos fueron en la antesala del camarín ante la vista de los periodistas. No hubo manera de disimularlo.

“Son cagones”, vociferó Gabriel Mercado, uno de los más enérgicos. Sus gritos apuntaban a Teo Gutiérrez, quien con el partido 3-0 le pegó una patada a Gago y sumó su segunda amarilla. Con ocho hombres, Boca se aprovechó y elevó la cuenta de goles.

Quedará en Gallardo y los jugadores hacer una fuerte autocrítica, pasarse las facturas en la intimidad y reconstruir a River para ganar la Recopa. Siempre se valoró la unión de este grupo. Que no se rompa todo ahora.