¿Cuánta mano meterá?

River volvió de Mendoza y ya piensa en San Lorenzo. Gallardo quedó disconforme y caliente con algunos rendimientos. ¿Salen Maidana y Funes Mori? ¿Lo banca a Teo?

Sólo el transcurrir de las horas -y principalmente los hechos- darán cuenta del enojo de Marcelo Gallardo. De cuántas consecuencias traerá en la formación del equipo en la Recopa Sudamericana el desastre en la noche mendocina ante Boca.

El DT dio señales en el entretiempo. Hizo tres cambios de un saque. Afuera Maidana, Vangioni y Mora. Adentro Pezzella, Alvarez Balanta y Mora. River ya tenía un hombre menos por la roja a Mayada, pero las modificaciones tenían otro aroma.

Es hasta entendible el retoque en el mediocampo con el ingreso de un jugador vital como Sánchez por un descolorido Mora. Pero si en el medio de un Superclásico vuelan el 2 y el 3 titular, hay algo más.

El rendimiento de Maidana en el verano ha sido pobre. Figura y bastión en el 2014, hoy está sin timming. Y va más allá de la patinada en el primer gol de Boca. Vangioni perdió sorpresa en ataque y se hablan más de sus patadas arteras que de sus proyecciones.

Pezzella viene pidiendo titularidad a gritos. Cerró un gran año -el pasado- y no mermó el nivel en el primer mes de 2015. Alvarez Balanta la rompió con Independiente. Al Muñeco le encanta Funes Mori, pero ahora, ante San Lorenzo, se necesita presente, tipos que estén ya para jugar, que estén óptimos futbolística, física y moralmente.

Un caso especial es el de Teo Gutiérrez. Gallardo ni lo miró cuando el colombiano se hizo echar. Su calentura iba por dentro y se presume que habrá una charla a fondo en la semana. Al DT no le gustan estas actitudes. Aún estaba fastidioso con Maidana y Vangioni por las rojas en Mardel. Imagínese con lo que hizo el cafetero en Mendoza.

¿Lo bancará? ¿Le dará la chance a un Cavenaghi que ni entró cuando el partido se estaba perdiendo por tres goles? Quizás Gallardo no quiso prender fuego al hombre más representativo que tiene este plantel.

El mediocampo perdió juego y chispa. Sánchez y Rojas no gravitan. A Pisculichi no lo salvan hoy ni sus tremendos remates. Kranevitter está en otra sintonía. ¿Volverá Ponzio? El Colo es clave para lo que quiere jugar Gallardo por presión, ubicación y panorama.

Está claro que once cambios no habrá. Hasta sería injusto. Pero Gallardo meterá el bisturí. Se verá qué huesos toca.