Un empate y nada más

En su debut en la Copa de Oro de Mar del Plata, River empató 0-0 ante Estudiantes. El equipo jugó mejor con diez hombres, luego de la expulsión de Solari. Contó con chances para ganar, pero no fue preciso para definir.

En su primera presentación en Mar del Plata, la tercera en lo que va del año, River empató sin goles con Estudiantes. El 0-0 no dejó demasiado.

Gallardo, como pasó ante Universitario en Uruguay, apostó por los suplentes. Con el fin de dosificar esfuerzos y darle rodaje a otros futbolistas, el técnico aprovecha para sacar conclusiones. Por lo que pasó ante el Pincha, el DT no se fue con demasiadas sensaciones positivas, aunque el equipo cumplió dentro de un trámite chato y con escasas situaciones de gol.

A River le costó generar juego. “No tengo enganche, por eso juego 4-4-2″, dijo el técnico en la previa del partido. Por eso, en varios lapsos, Cavenaghi se tiró muy atrás para conectar con Boyé y los volantes externos (Kaprof y Ferreyra). Ponzio, acompañado en el doble pivote por Guido Rodríguez, era el 5 que más se soltaba, aunque carecía de claridad en los metros finales.

Aún así, el equipo tuvo sus ocasiones. En el primer tiempo, apenas una: el Torito, en posición de 9, le pegó fuerte y Navarro la mandó al corner.

En el complemento, a los siete minutos, se quedó con uno menos por la expulsión de Augusto Solari. Igualmente, River siguió atacando y pudo ponerse en ventaja. Y jugó mejor con diez futbolistas que con once. Cavenaghi intentó ponerla por encima de Hilario, aunque la pelota pasó muy cerca del palo izquierdo. Luego Boyé le dio mordido, pero el tiro también dio en el poste.

Gallardo quería ganarlo y por eso incluyó a tres hombres claves de su columna vertebral: Sánchez, Pisculichi, Rojas y Mora. Ojo, también pudo perderlo: Carrillo la mandó afuera de cabeza ante la pasividad del fondo Millonario y de un Chiarini que no salió a cortar el centro.

Por otra parte, el choque en Mar del Plata provocó el regreso al primer equipo de Alvarez Balanta. ¿Cómo anduvo? Correcto. Su único error fue una patinada por tirarse innecesariamente al piso y la jugada casi termina en gol de Estudiantes. Pero se la bancó bien con los bravos Vera y Carrillo.

En síntesis, el empate no fue más que eso. Cuesta encontrar cosas positivas. River sigue construyendo un año exigente. Y ahora, el sábado, se viene Boca.