Ni el tiro del final

Toda la precisión que River imprime en la entrega de la pelota y la decisión que tiene para llegar al arco rival, se desvanece de frente al arco. Como sucedió ante Universitario, el Millonario perdonó y lo perdió. Fue 4 a 2 por penales luego del 1-1 en los 90. El saldo es positivo desde lo futbolístico, los resultados vendrán, ¿los refuerzos?

Sólo un equipo en cancha: River. De visitante, en casa del equipo más convocante del país vecino, el Millonario impuso condiciones. Con totalidad de titulares, el equipo de Gallardo pudo mostrar pinceladas de lo que fue su funcionamiento en el último tiempo. Sin embargo, quizás por el trajinar de la pretemporada, duda de cara al arco rival. Y eso, en la circunstancia que fuera, es determinante si se quiere obtener una victoria.

En el primer tiempo, el Millonario llegó tocando de frente al área, con un Teo impecable desde la descarga, Mora incisivo y Piscu poniendo dagas a espaldas de los centrales. Pero estuvo el arquero, la impericia y la suerte de los palos que determinó el resultado ajustado. De hecho, el gol del colombiano llega tras un centro de Pisculichi que Funes Mori estrella en el palo y Teo puede empujar. Mucho mérito, poca diferencia.

En el complemento, con la obligación de ir por la victoria, Peñarol se adueñó de la pelota pero no desequlibró. La mejora del local influyó en un control parcial de las situaciones de juego por parte de River, que intentó llegar con peligro al área rival a partir de la velocidad de los extremos y la circulación de los de arriba.

Cuando se iba el partido, a siete del cierre, un error en el despeje de Vangioni derivó en el gol de Diogo, el brasilero que había ingresado en el complemento para intentar cambiar la historia. Lo hizo y decretó penales, más allá del gol increíble que perdió Mora abajo del arco antes del pitazo final.

Desde los 12 pasos, Vangioni y Teo marraron (el primero fue contenido por el arquero y el segundo se fue desviado), Peñarol no perdonó y se llevó el tercer puesto.

Más allá de los merecimientos, River se va con un último puesto que es sólo un detalle a esta altura del año. El objetivo es otro y estas pruebas hablan de opciones para el futuro.