Un jugador botinero

Por primera vez desde que arrancó la pretemporada, Aimar usó botines y sigue en franca recuperación.

Va a peso pero seguro. Mejora día a día, aunque no se quiere apurar.

Sabido es que no jugará en enero durante los partidos de verano. Lo suyo es trabajos en la arena, mucha kinesiología, trote leve, caminata, pileta climatizada…

Lo tienen entre algodones para que vuelva con todo. Porque su deseo es ponerse otra vez la banda roja cruzándole el pecho. Y ahora tuvo un avance.

Parece una pavada, pero según aquellos que están cerca suyo, que Pablo Aimar haya comenzado a usar botines (venía haciendo todo en zapatillas o descalzo) es un paso adelante en la recuperación tras operarse de un sobrehueso. Así se lo vio en las últimas horas en Punta del Este.