El intenso 2015 no arrancó bien

River no mereció caer 1-0 ante Universitario. Jugó mejor, pero fue impreciso en el área rival y pagó una mala cobertura defensiva tras una contra peruana. Ahora jugará ante Peñarol por el tercer puesto del cuadrangular de Montevideo.

Fue el primer bosquejo de River. El puntapié inicial de un año lleno de competencias importantes. Es complicado hacer evaluaciones serias y sentencias a futuro después de 90 minutos contra Universitario de Perú en el cuadrangular de Montevideo. Más cuando recién comienza todo y encima Gallardo apostó por mayoría de suplentes, ya que en el verano sólo pondría los titulares en los dos Superclásico.

¿Qué se vio? Primero, se insiste, una salvedad: es difícil hacer un análisis en un primer amistoso de verano. Pero de algún modo, el que jugó en el Centenario fue el River de los primeros tiempos de Gallardo. Presión alta y rapidez para llegar al arco rival. Lógico, falta de precisión en algunos momentos. ¿Por las piernas cansadas de la pretemporada? Puede ser. ¿Por la temperatura sofocante (31 grados hacía en Montevideo cuando empezó el partido)? Vale. ¿Por cuestiones netamente futbolísticas? También debe tenerse en cuenta.

En ese contexto, River fue superior al cuadro peruano. De entrada, fue el pibe Kaprof el que mejor entendió el partido. Porque el equipo usó mucho la banda derecha, sobre todo en el primer tiempo. Eso sí: muchas veces sin éxito, aunque con una saludable intención de romper por afuera. En una maniobra se juntaron Solari, que metió el centro, y Kaprof, que impactó su remate en la parte externa de la red. Antes se había perdido dos Boyé desde una posición favorable. Se perdió dos Boyé en una posición favorable. Le sobran condiciones técnicas al pibe, pero no se le abre el arco. Y en el final, Cavenaghi la quiso poner por arriba del arquero Carvallo, pero la pelota dio en el travesaño, pegó en la línea de meta y salió.

River buscaba ser picante, aunque cuando le quitaban el ritmo intentaba llegar con pases cortos. Atrás asumía el riesgo de algunas veces quedar mano. Pero los intentos de Universitario fueron bien controlados por Pezzella -impecable- o alguno de sus compañeros. Hasta que en una jugada se cayó la estantería.

En el segundo tiempo, River chocaba con sus buenas intenciones y en una contra lo agarraron mal parado. Universitario manejó bien la pelota, los espacios y fue preciso. Flores pudo tirar el centro con comodidad y Alemanno pudo tocar ante la salida de Chiarini. 0-1.

Con la desventaja, a River le costó un poco reaccionar y la Crema estuvo cerca de ampliar la diferencia. Igual, el campeón de la Sudamericana pudo empatar por Cavenaghi, que metió un rodillazo que pegó en el travesaño, el rival del goleador en la noche montevideana.

Entonces, Gallardo metió mano. Mandó a la cancha a uno de los más desequilibrantes que tiene: Sánchez. El oriental se paró por adentro y lo pudo empatar, pero un fierrazo desde afuera encontró las manos de Carvallo. También ingresó Mora, aunque no aportó demasiado.

Sólo Gallardo sabe cuánto le sirvió este amistoso. Por algo insiste en reforzar el plantel. Igualmente, en Uruguay, River no mereció caer. Jugadores como Kaprof aprovecharon la chance. Pezzella confirmó su gran momento. Cavenaghi tuvo mala suerte para el gol, lo bueno es que pudo completar 90 minutos tras su lesión. Urribarri y Ferreyra no salieron de la mediocridad.

Arrancó el intenso 2015.

Imagen: Prensa River