#AnuarioPM: “Enero, el comienzo de un gran año”

“De River me voy a ir campeón”.

Ramón Díaz desafió a todos cuando empezó el 2014. Venía de un segundo mal semestre el año anterior, con un 17° puesto que a otro tenía le hubiera costado el trabajo. Pero el riojano tenía espaldas, colchón, títulos y la esperanza de revertir la situación.IMG_2425

La flamante dirigencia encabezada por Rodolfo D’Onofrio, que siempre lo miró de reojo y lo criticó en la campaña camino a las elecciones 2013, aceptó la continuidad del riojano, quien aún tenía un año de contrato, tal cual había firmado con el ex presidente, Daniel Passarella.

Haberlo despedido en pleno enero hubiera sido un riesgo y Ramón se juramentó irse campeón. Lo logró, pero aquel título tuvo un origen que se gestó en la pretemporada.IMG_2165

Con la vuelta de Cavenaghi como gran novedad, River se fue a Tandil. Los trabajos previo al campeonato fueron positivos, sin lesionados y con una buena onda que percibía en el ambiente. En ese contexto, sólo había que jugar y dar buenas señales.

El verano fue sinónimo de alegrías, algo que sería costumbre en todo el 2014. Aunque por entonces era difícil imaginarse tanto éxito.

En Mar del Plata, el equipo se quedó con la Copa de Oro y empató el primer Superclásico. Fue 1-1, con un grito de Jonathan Maidana.

Desde el jueIMG_5480go había un leve repunte, aunque todavía no se definía como equipo. Ramón insistía con un 4-3-1-2, con Lanzini arrancando por izquierda. Arriba. Teo y Cavenaghi. Ponzio era la apuesta como 5. Seguía confiando en Carbonero, a quien le había costado la adaptación al mundo River. Y atrás, lo que a la postre sería el sostén del campeón y luego del cuadro Gallardo: una defensa granítica integrada por Barovero, Mercado, Maidana, Alvarez Balanta y Vangioni.

 

Enero finalizaría de gran forma. En Córdoba, Boca era derrotado por 2-0, con gritos de Lanzini y Menseguez.

Había motivos para ilusionarse.

Imágenes: Nicolás Aboaf