Cavenaghi es el G101L

El Torito llegó a los 101 gritos con la banda roja. Un goleador excepcional.

Pensar que en agosto, antes de la operación de esa maldita bursitis en el dedo gordo del pie derecho, analizó dejar el fútbol. No es broma. Cuatro meses después, está chocho de la vida. Volvió y volvió bien. Y como mejor sabe: metiendo goles.

Marcó dos para el triunfo. Uno desde afuera del área, con responsabilidad del arquero Servio. Hasta tenía el festejo preparado: detrás del arco, un alcanzapelotas le alcanzó una camiseta con el número 100. Y como si fuera poco, cambió el penal por gol soltándola como una lágrima.

Fernando Cavenaghi llegó a los 101 tantos con la camiseta de River. Un animal del gol. Una bestia. Un 9 hecho a la medida de este club.

“Se lo dedico a mi esposa, a mis hijos y a todos los que me apoyaron durante toda la recuperación de la operación, entre ellos a todo el cuerpo médico y al kinesiólogo”, manifestó segundos después de la victoria.

Además, dijo: “Estoy orgulloso de pasar los 100 goles en este club, seguimos haciendo historia y veníamos de una semana muy buena, lo terminamos muy bien y es motivación para la copa. Lo importante era pelear todo hasta el final, nos quedan tres finales y queremos ganar las tres”.

Porque sus gritos no fueron en vano. No es un artillero de relleno. Goleador en 2002, 2003 y 2004, en los títulos con Ramón Díaz, Pellegrini y Astrada. Eso antes de irse para su periplo europeo.

Determinante en el ascenso, con 19 goles para volver a Primera con Almeyda, que lo sacó del club. Justicia divina, hoy la metió contra el cuadro del Pelado.

Regresó con otro Pelado y fue campeón, metiendo 8 para ganar un título que se necesitaba como el agua por Núñez.

Reapareció en un momento cumbre. Gallardo sumó un refuerzo en plena competencia. Se llama Fernando Cavenaghi. El hombre gol.

Imagen: Nicolás Aboaf