“Fue un abrazo del alma”

Aunque se saque del centro de las luminarias, Marcelo Gallardo sabe qué parte del festejo del hincha fue por él. Fiel a su estilo, reflejó: “Me hicieron sentir muy bien en una semana difícil y les agradezco por ello”. En cuanto al partido con Boca, ponderó: “Nos sacamos una espina por lo del 2004″.

Después de pasar la dura semifinal Sudamericana, la sonrisa volvió por momentos al rostro del técnico de River. No es sólo el resultado futbolístico el que lo logró, sino las demostraciones de parte del hincha y de sus jugadores.

“Fue un abrazo del alma el que me dieron. Siempre dije que me sentía identificado en todo con mi equipo, desde el principio. Esto fue una muestra más que me llenó el alma”, expresó con la voz quebrada y emocionado por lo sucedido.

Habló del don de persona de cada uno de sus dirigidos, pero después se enfocó en la cancha y en lo sucedido en la serie ante Boca. “Fuimos inteligentes a la hora de jugarlo y pudimos haber aumentado la diferencia, pero nos faltó la frescura del último pase. Quiero destacar la intensidad, el carácter y la voluntad de los jugadores para exigirse en estos últimos tramos. Son esos partidos que marcan; los jugadores lo jugaron de una manera increíble y la clasificación quedó de nuestro lado”, explicó.

Y agregó: “Estamos en camino. Lo que conseguimos ayer fue un pasaporte de mucha importancia para la historia del Club. El equipo entendió de qué manera había que jugar estos partidos decisivos”.

De cara a lo que sigue, puso la mira en el objetivo cercano: Banfield. “Sabemos que no depende de nosotros pero no vamos a pensar en la final de la Sudamericana todavía, tenemos el objetivo de sacar los seis puntos que quedan y forzar a Racing para quedarnos nosotros con el torneo”.

Más frases de Gallardo:

“Si alguien merecía esta alegría, eran los hinchas que colmaron el Estadio ayer y dieron una fiesta impresionante”.

“Me formé en este Club, tengo tremenda influencia con todo lo que pasa. Volvemos a tener la ilusión por alcanzar una nueva final”.

“No había que tocarle el orgullo a este plantel, que venía haciendo un esfuerzo enorme. Jugamos con el espíritu necesario”.

“Se venía hablando de que estábamos desgastados… Supimos sobreponernos y nos hicieron sentir más fuertes”.

“Después del domingo, veremos qué va a suceder en cuanto al viaje a Colombia para la primera final contra Atlético Nacional”.