Las barras, otra vez las barras

Enfrentamiento feroz de la “oficial” y la “disidente”, que entró al club por la fuerza. Terror en la confitería, heridos y tres apuñalados.

Eran las 17 horas cuando el terror se apoderó de la confitería. Era un día más en un club con una gran vida social cuando, de pronto, 150 barrabravas ingresaron en el lugar encapuchados, con facas y palos.

De inmediato, los violentos, que fueron reconocidos como barras “disidentes”, fueron a buscar a los “oficiales” que, como casi siempre, estaban allí. “Son socios”, dijo alguna vez D’Onofrio.

Y se armó una batalla campal, que terminó con tres hombres apuñalados. Estos son Héctor “Caverna” Godoy, Gustavo “Uruguayo” Larraín y el “Tachero” Luzzi, de la cúpula de Los Borrachos del Tablón. El que no estaba en ese sitio (estaba en el primer piso, en el gimnasio) en ese momento era Martín Araujo, el líder de los que se suben a los paraavalanchas.

Los vidrios de la confitería quedaron destrozados. En el anillo interno hubo corridas y las manchas de sangre son testigo del horror. En el estacionamiento, por donde ingresaron los barras superando a las fuerzas de seguridad que están sobre Figueroa Alcorta, aparecieron autos destrozados. Hasta les pegaron a la gente que estaba tomando un café, como la madre de Joaquín Serrago, jugador de las inferiores. La señora sufrió un corte en el labio y otro en la mandíbula. En total le dieron nueve puntos.

BARRASSe veía venir. Por algo en la mayoría de los partidos de local hay 900 policías afectados al operativo de seguridad. Todo por el temor a posibles choques callejeros. En la previa contra Independiente, la “disidente” rompió molinetes y se peleó con la Federal en plena calle. Y contra Godoy Cruz, por la Sudamericana, también coparon el seno de la Centenario alta, colgaron banderas y cruzaron cánticos amenazantes con la “oficial” .

¿Cuál es el foco del conflicto? Las entradas para el Superclásico. La “disidente” no recibió tickets para el próximo jueves y, entonces, fue directamente a Núñez a librar la guerra a sangre y fuego. Se sabe: es un botín importante la reventa.

La dirigencia de River, con el apoyo del Estado, tiene una oportunidad inmejorable para sacar a los barras del club. Los dirigentes dicen que hace un tiempo enviaron un listado para expulsar a barras como socios del club. Aunque desde el Inadi les respondieron que la acción era discriminatoria.

Con esta situación, ¿se vendrá la clausura del Monumental para el River-Boca? Operativamente, es improbable. “No fue un dia de partido”, deslizó una fuente del Ministerio de Seguridad. Por otro lado, la Conmebol, en estricto off the record, deslizó la posibilidad que el Superclásico sea a puertas cerradas porque se trata de un club reincidente. Pero esto no pasará. Los dirigentes, asustados por lo que pasó, respiran porque además recaudaron 17 millones de pesos por la venta de entradas.

Sí es posible que haya una pena económica. Si River llega a la final de la Sudamericana, ¿la jugará sin gente? ¿Qué pasará el próximo domingo contra Banfield? Ahí sí podría ir a puertas cerradas. Aunque resta la confirmación del Ministerio de Seguridad de la Nación.