Que no decaiga

River cambió el chip luego del 1-1 con Olimpo. Volvió al trabajo y ya piensa en Boca. Gallardo iría con lo mejor, con los regresos de Sánchez y Teo Gutiérrez. ¿Quién será el 5 en la Bombonera?

¿Cuántos hinchas de River se hubieran imaginado ver al equipo puntero a tres fechas del final del torneo y entre los cuatro mejores de la Sudamericana? ¿Cuántos hubieran firmado este presente en agosto, cuando se avisó que el recambio era corto y había menos plantel que cuando fue campeón de la mano de Ramón Díaz?

Sin embargo, Marcelo Gallardo instaló otra forma de jugar. Efectiva, ofensiva, una propuesta colectiva poco común en el fútbol argentino. La idea no se perdió, pero en el camino sí quedaron vestigios de ese River prepotente y que desfilaba.

Justo en el momento cumbre del semestre, el cuadro del Muñeco se pinchó. Algunos le tomaron la mano. La mente ya no luce tan despejada. Otros aducen que el físico está pasando factura.

En ese contexto, no hay tiempos ni margen para el bajón. Ahora River necesita reponerse. Ya cambió el chip luego del 1-1 con Olimpo, que dejó más dudas que certezas y el interrogante de cómo responderá en Avellaneda ante Racing, el inmediato perseguidor, el próximo domingo.

Pero antes hay una cita especial. Unica. Histórica. El destino quiso que Boca sea el contrincante para volver a una final internacional luego de once años. “Es una semanita linda, ya se lo dije a los jugadores”, arengó Gallardo en la noche del domingo.

Y en eso anda el DT. En que no decaiga. Ni el ánimo ni el juego. Va a recuperar a dos hombres claves como Sánchez y Teo Gutiérrez. El colombiano hoy se movió con los que no actuaron ante Olimpo. Mientras que los que fueron titulares hicieron trabajos de hidroterapia. No se definió si el 5 será Ponzio (lo más probable) o Guido Rodríguez.