Una de cal, una de arena

Funes Mori abrió el partido con un gol de cabeza. Pero luego se mandó un macanón que provocó el empate de Olimpo.

Cada vez más afianzado como el segundo marcador central, Ramiro Funes Mori fue clave para el éxito parcial de River. Porque desde su cabeza, el equipo de Gallardo pudo abrir el partido. Y otra vez fue clave. Porque sus gritos son importantes.

Llegó al sexto con la banda roja. Como en La Boca. O como con Estudiantes por la Sudamericana. El detalles que es de esos seis goles, cinco fueron de cabeza. Cabecita de oro.

Hasta ahí, todo bien, era la figura del equipo, pero cuando el partido estaba planchado, le erró a la pelota, la pifia derivó en Borja y gol de Olimpo. Una de cal y una de arena

Imagen: Nicolás Aboaf