Sensaciones

La editorial de Hernán Castillo luego de la caída con Estudiantes. Cómo levantarse y los desafíos que se vienen. 

Yo que sé… quizás fue para contentarme. O de reflejo para pensar en otra cosa. Lo cierto es que es imposible ganar siempre. Y entonces pensé en un par de frases hechas y de dichos que a la actuación ante Estudiantes le caían bien. Y me salieron como cataratas el “No hay mal que por bien no venga”, “algún día iba a perder”, y “nos sacamos un peso de encima”. Y así la derrota entre ese conformismo y el tema de la rotación se terminó digiriendo mejor.

En este mismo espacio dije varias veces que yo temía a esta época del año a la hora de la rotación. Que el plantel era muy corto. Que eran titulares y algunos pibes con buen futuro y presente verde. Que había poco recambio… Me trataron de poco optimista, por no decir las barbaridades con las que calificaban mis sensaciones. Pero para mí estaba muy claro que una cosa es Barovero, Mercado, Maidana, Funes Morí, Vangioni, Sánchez, Ponzio, Rojas, Pisculichi, Teo y Mora, más Balanta y Pezzella, y otra son Solari, Urribarri, Ferreyra, Rodríguez, Martínez, Boyé, Gio y Driussi. La diferencia es muchísima y clara. Disimulada cuando entraban de a uno, pero indisimulable cuando la rotación se hiciera masiva. Y estaba claro que entre lesiones, suspensiones y convocatorias de fecha FIFA -establecidas desde hace meses, por lo que tenían que ser tenidas en cuenta de antemano-, eso iba a darse ahora, en noviembre, en el momento de las definiciones.

No pongo a Cavenaghi y Kranevitter en la lista de lo que se tiene porque este semestre se arrancó sabiendo que no se los iba a tener (al Colo lo perdió en plena competencia, pero River no iba a salir a comprar un volante central de todas formas). Y entonces se sabía que el plantel era este.

De todas formas, sigo creyendo que se puede. Porque para el sprint final volverán a estar todos a la orden y eso suma. Lo seguro es que ni una duda tengo de que es hora de elegir. Que el campeonato es muy lindo, pero el choque por la Sudamericana ya amerita por peso propio guardar hombres para esos choques de ida y vuelta. Y más teniendo en cuenta que el rival es el de siempre. Yo con Olimpo y Racing pongo suplentes y lo mejor va contra Boca, porque eso va a hacer Arruabarrena, y el equipo ya muestra cansancio a esta altura. Porque la diferencia que hace un mes la sacaba por ganar en todos lados desde la presión hoy no la hace. Y ante Boca el partido va a tener más desgaste por lo emocional además.

Acá no ha pasado nada, las sensaciones a veces demuestran estados de ánimo. Hoy sé que en la mayoría no es el mismo que el de hace un mes. Y que algunos temores empiezan a aparecer. Es lógico. Como también es lógico confiar en este equipo que nos hizo volver a creer que River volvía a ser River después de muchos años de sufrimiento.