Puntajes: Poco para ver

Errores compartidos, un partido que se escapó desde el principio y que nunca pudo recomponerse. En ese contexto, Maidana y Pezzella fueron de lo más claro de River.

Marcelo Barovero (4): Mejoró en el complemento, salvó que el resultado sea mayor, pero el error grave en el primer -y decisivo- gol lo convirtió en responsable de la derrota.

Jonatan Maidana (6): Mucho empuje, mucho ánimo para ir para adelante sin importar posiciones ni detalles tácticos. Puro corazón.

Germán Pezzella (6): Bien por arriba, siempre cortando adelante para salvar el riesgo. Correcto partido, nada más.

Ramiro Funes Mori (5,5): Detalles menores en la salida, mucha tenacidad para buscar siempre el roce que propuso Estudiantes y ganar de manera habitual. Bien en la entrega.

Augusto Solari (5): Muchos errores, tanto para su nivel como para la comparación obligada con Carlos Sánchez, de nivel superlativo. No fue la oxigenación en el juego que River necesita por las bandas, salió en el entretiempo.

Guido Rodríguez (5): Errores concretos en el primer tiempo, temperamento y determinación para quitar y entregar con precisión en el complemento.

Ariel Rojas (5): Toque preciso, uno de los pocos que intentó cambiar el ritmo entre los defensores y los delanteros. Salió cuando la vorágine del partido complotaba contra la cantidad de minutos que lleva en cancha desde que empezó el semestre.

Leonel Vangioni (5,5): Mucho criterio para el ida y vuelta. Calidad en el pase, el único que buscó incansablemente en el primer tiempo, entró en el desorden que le propuso el equipo en el segundo tiempo.

Leonardo Pisculichi (4): Muchas intenciones, poco peso de tres cuartos para adelante. Alternó buenas con malas, perdió claridad con el ingreso de Martínez, se superpusieron.

Rodrigo Mora (4): Mucha movilidad en el primer tiempo e inteligencia para generarse situaciones casi en soledad. Se fue perdiendo en la superpoblación de gente en ataque que puso Gallardo en el segundo tiempo.

Sebastián Driussi (4,5): Siempre para adelante, nunca una pausa. Eso lo complicó, sumado a la marca férrea de los jugadores visitantes. Se perdió cuando el DT lo pasó de volante por derecha.

Giovanni Simeone (4): No tuvo una situación de gol, no pateó al arco, muy flojo.

Tomás Martínez (5): Entró enchufado, le quitó protagonismo a Pisculichi, pero le dio oxígeno al tramo de ataque Millonario. Se fue apagando, a veces por exceso de individualismo.

Lucas Boyé (5): Entró muy bien, siempre le faltan cinco para completar el peso. Genera mucho, concreta poco.

Imagen: Nicolás Aboaf