Injustamente, Sánchez se pierde la revancha

Al uruguayo no le cobraron un penal (que no fue), pero no simuló. Abal vio eso y lo echó.

La alegría por la convocatoria a la selección uruguaya se vio empañada para Carlos Sánchez. ¿Por qué? Por responsabilidad de Diego Abal, de mal arbitraje en La Plata.

En el final del encuentro, el oriental entró al área y se cayó por un roce con Leandro Benítez. No fue penal, está claro, aunque el 8 tampoco quiso simular, algo que sí interpretó el juez del partido. Doble amarilla y a las duchas.

Sánchez se pierde la revancha. Una pena. Porque fue el mejor en La Plata. Hoy es un jugador fundamental en la estructura de Gallardo.

Imagen: Nicolás Aboaf