¿Quién lo para?

River no la pasó bien en Rafaela, pero sigue puntero y hace 28 partidos que no cae. Perdía, pero lo dio vuelta con un golazo de Pisculichi y otro de Rojas.

Lanús e Independiente ya habían ganado. Varias gargantas desesperadas anunciaban que “River tiene la presión de ganar”, que tenía “el aliento en la nuca”. O se preguntaban “¿hoy se caerá el campeón?”.

No se dobla ni se quiebra. Aunque la haya pasado mal en Rafaela. Aunque le haya costado lograr lo que finalmente se llevó: un triunfo que lo mantiene en la cima del torneo. Le lleva 4 puntos al Grana, 5 al Rojo, 8 a Racing y Boca cuando quedan 18 por jugarse. ¿Quién detiene la marcha triunfal de este equipo que hace 28 encuentros que no sabe lo que es perder?

¿Qué pasó en la ciudad santafesina? River arrancó mejor, con intensidad, apertura por los costados y llegadas claras. Sánchez, de frente al arco luego de pase de Teo con perfil favorable, la tiró arriba del travesaño. Mora cabeceó en soledad, pero se encontró con Conde. Fue un cuarto de hora a todo trapo, aunque faltó la puntada final. Mientras, se iba descubriendo atrás y dejando espacios que Rafaela sabría aprovechar.

Una media vuelta de Fede González fue el aviso. La propuesta de Sensini era clara: pelotazos al espacio para los delanteros para que estos puedan ganar los mano a mano o bien para descargar hacia los volantes en la segunda jugada y capturar los rebotes con el objetivo de avanzar hacia el área rival.

River, desnudo, no terminó bien una jugada y quedó mal parado. En la contra, Montiel tuvo campo y lugar para decidir. Y cabeza para pensar en colgarla del ángulo de Barovero. Golazo.

Otra vez, como pasó con Arsenal, Lanús, Boca y Libertad, el equipo debía demostrar reacción ante la desventaja. Pero le costó una enormidad hacer pie. Patinó con la Crema, que impuso condiciones.

River perdió juego y precisión a partir del gol rafaelino, cuyos jugadores seguían atentos al error rival para lastimar. Además, sus delanteros estuvieron más cerca del 2-0 que los de rojo y blanco del empate. González primero y Albertengo después (buen achique de Barovero, aunque se le fue larga al punta cuando definió) pudieron estirar la cifra.

Mientras, un cabezazo débil de Mora fue lo único que pudo generar el Millonario en los últimos 20 minutos del primer tiempo. Muy poco contra un rival que hasta hoy apenas había recibido 12 goles en el torneo.

En síntesis, River había sido superado por Rafaela, pero apenas estaba un gol abajo. El partido estaba vivo y había material para revertir la situación.

Como no podía por abajo, lo empató a balón parado en el arranque del complemento. Pisculichi, que no había aparecido, dijo presente con un soberbio golazo de tiro libre. 1-1. Clave tener un ejecutante así cuando las ideas no florecen como otros días. Y la pelota parada es una variante más del juego. Como pasó con Newell´s y la cabeza de Funes Mori.

Con el empate, Rafaela siguió parado en su campo y River fue decidido a ganarlo. ¿Tuvo ideas? No muchas. Extrañó horrores a Gutiérrez, más pendiente de la fricción que del juego. Por eso Gallardo lo sacó y puso a Simeone. Pero de pronto…

Ferrari y Eluchans coordinaron mal un rechazo. Fueron los dos juntos a la pelota y el rebote le quedó servido a Rojas, que aprovechó el regalo y desde afuera del área puso el 2-1. Otra vez, casi sin buscarlo (y para ser justos sin merecerlo) el campeón se ponía en ventaja.

En los últimos 20 minutos lo bancó bien. Pudo meter el tercero, pero Mora se lo perdió increíblemente. Lo mismo pasó con Simeone y Driussi. Sánchez reventó el travesaño. Y Maidana evitó el empate con un Barovero vencido. Cansado por el trajín de tantos partidos, las ganas pudieron más y tuvo aplomo para sostener la ventaja. El espíritu es más fuerte que cualquier desgaste.

Van 13 fechas. Ya tiene 31 puntos. San Lorenzo, el año pasado, salió campeón con 33. Un dato elocuente que marca el nivel de este equipo y cómo los demás rivales tampoco aflojan, provocando un torneo más que interesante. Lo de este River roza lo inédito en un fútbol argentino en el que recién en este campeonato se ven propuestas más generosas. ¿Quién para a los de Gallardo?

ACCIDENTADO
El partido comenzó con 15 minutos retraso debido a un corte en una de las torres de iluminación del estadio. Lo curioso es que esta situación ya la había vivido hace 10 días, cuando le ganó 3-1 a Libertad por la Sudamericana.

Imagen: Nicolás Aboaf