Triunfos

Tras una nueva victoria de River, ante un rival incómodo y que trae malos recuerdos, Hernán Castillo analiza el devenir en la Copa y el Torneo.

No me gusta jugar contra Belgrano. Me predispone mal. Me molestan Olave (no voy a referirme más que de esta forma porque el mal educado arquero no merece más espacio por sus brabuconadas), Farré y Pereyra. No los quiero. No puedo evitarlo. Y en la semana me crucé con varios hinchas de River a los que les pasa lo mismo. A mi familia le pasa eso, por ejemplo. Qué se yo, no sé, no puedo explicarlo. Es una sensación rara. Y me refiero a esto porque es como la paternidad de un club a otro. Es una sensación imperceptible pero instalada. E independientemente de que excepto Maidana ya no quedan jugadores de aquél equipo que perdió la Promoción, la misma está. La incomodidad existe. Por eso valoro más todavía el triunfo ante los cordobeses.

El partido dura 90 minutos. River arrancó bien y se desinfló en el gol. De los 90, el dominio fue durante 60. En el balance River fue más. El arquero está para atajar y Barovero sacó una pelota de gol, atajó una más interesante y descolgó los centros que le tiraron. Olave no paró ninguna de las que River dirigió al arco y miró como varias se fueron cerca. River fue autoritariamente más que Belgrano. Ganó y sigue. No para. Ayer hasta hubo rotación. Y el equipo ganó. Y ahora viene Libertad y habrá rotación seguramente para seguir guardando piernas. Porque River no se detiene y el domingo hay que ir a Rafaela y enseguida más de la Copa Sudamericana.

Insisto. River no tiene plantel para pelear todo. Pero se las rebusca para hacerlo. Los suplentes son pibes que se van haciendo y en un equipo rinden porque mechando es una cosa, pero todos juntos es otra. Seguiremos avanzando en el torneo y en la Sudamericana y en algún momento habrá que elegir dónde poner más suplentes y rotar y dónde poner todo. Imaginemos un potencial (si Boca pasa, claro) choque con el rival de siempre en semifinales de la Sudamericana. Ni en el partido anterior ni en el del medio jugaría un titular si quiera. Lógica pura. Por eso hay que juntar puntos ahora. Sumar y sumar. River va por todo y sabrá elegir en su momento. Gallardo entiende todo de esto.