Se hizo la luz

River no jugaba bien, perdía ante Libertad y tenía un penal en contra hasta que se cortó el sistema lumínico. Se reanudó, López lo erró y lo empató Carlos Sánchez. Quedó todo a oscuras y cuando regresó la luz, Driussi y Simeone le dieron el triunfo al equipo de Gallardo. 3-1. La revancha se jugará el próximo miércoles, en el Monumental.

En una noche bizarra, River se trajo un gran triunfo de Paraguay. Porque el partido tuvo que ser interrumpido dos veces por un corte de luz en el estadio Nicolás Leoz. Y en ese contexto, muy accidentado por cierto, la historia quedó prácticamente definida luego del 3-1 conseguido en Asunción. El cuadro de Gallardo quedó muy cerca de pasar a los cuartos de final de la Copa Sudamericana.

En el medio pasó de todo. De entrada, a River le costó generar circuitos y tener precisión para avanzar hacia campo enemigo. Sólo logró imponerse en algunos tramos. De a ratos, abusó del pelotazo, lo que motivó el fastidio de Gallardo. Y tuvo aisladas situaciones para ponerse en ventaja. Tras un centro desde la derecha, Boyé la quiso acomodar con el pecho, pero la pelota se le fue larga cuando estaba en posición de gol.

A esta altura, la pelota detenida comenzaba a ser clave. Casi lo logra Carlos Sánchez, de tiro libre, pero el remate besó el palo derecho de Muñoz. Y al toque el uruguayo, en la mejor acción por toques, movilidad y circulación, tuvo el primero, pero su derechazo rebotó en un defensor cuando tenía destino de arco.

Sólo los jugadores sabrán si el clima les provocó no haber desarrollado la mejor actuación en Paraguay. Porque el partido se jugó con 34 grados, una temperatura sofocante que a River le impidió mantener la presión alta que ejerció en gran parte de este semestre.

Del otro lado, Libertad mostró poco. No se hizo hecho fuerte en lo aéreo y tampoco tuvo salida por los costados, principales virtudes que tenía marcadas el cuerpo técnico. Pero de pronto, Vargas sacudió la modorra con un balazo desde afuera. Recibió solo el balón, Funes Mori pensó más en marcar a un posible receptor abierto sobre la derecha, el volante se acomodó y sorprendió a Barovero, quien tardó en reaccionar. Así se terminaba el primer tiempo.

En el complemento, River tenía el mismo desafío que ante Arsenal, Lanús, Boca y Newell’s: cómo afrontar el partido en desventaja. Lo pudo igualar con un buen pase de Mora a Boyé, aunque el pibe no alcanzó a puntearla. Pero el equipo, hasta ese momento, estaba en otra. Y encima, después de un centro, Pezzella metió la mano y Carrillo sancionó penal para Libertad. No pareció que el defensor haya tenido intención de tocarla, pero no protestó el fallo arbitral. Lo insólito vino al instante: se cortó la luz en el Nicolás Leoz. Iban 55 minutos.

Se reanudó y el destino le hizo un guiño a River: Hernán Rodrigo López la tiró afuera cuando Barovero había adivinado la intención de su ex compañero de Vélez. A River le quedaban 35 para revertir la historia. Y lo logró rápidamente. Funes Mori se tuvo fe para trepar, llegó al fondo y la metió adentro para la llegada vacía de Sánchez, quien tocó de primera hacia la red. 1-1.

Y se cortó la luz de nuevo. Iban 61 minutos. Se esperó un rato a oscuras, se amagó con jugarlo el viernes, pero finalmente se completó. ¿Qué pasó en la media hora restante? Llegó lo mejor. Los goles estaban en el banco. Gallardo acertó con los ingresos de Driussi y Simeone, que estaban frescos y aprovecharon su velocidad para colarse por el medio de la defensa paraguaya.

En este partido que arrancó un jueves y terminó un viernes, River se trajo una victoria clave. Que vale más porque supo maquillar ausencias fundamentales como la de Teo Gutiérrez. Pero las que aún no puede meter Boyé, sí las convirtieron Driussi y Simeone. Ahora debe rubricar todo en el Monumental, el próximo miércoles.