Así

Volvió el triunfo y también la tranquilidad. River mostró chapa de campeón y se encamina al título. La editorial de Hernán Castillo para Pasión Monumental.

Yo estaba preocupado. Y este equipo no para de darme lecciones, a mí y a muchos, intenciones al margen, porque algunos parece que esperan y esperan que River se caiga, y se levanta cuando apenas trastabilla. Porque River había trastabillado –los tres empates en el torneo local –Arsenal, Lanús y Boca–, más la igualdad y luego caída en la Copa Argentina ante Central—. Y ayer se levantó en una cancha dificilísima y ante un rival siempre complicado por más que ya no es lo que era. Y lo hizo en una fecha en la que en la previa todos los seguidores hacían la cuenta de que si ganaban sus partidos como River iba a perder puntos en Rosario ya lo tenían a mano.

¿Y? Nada. Nada. Nada. River ganó. Y Racing, que está lejos, fue el que ganó, como Boca, que está lejos también. Así que tranquilidad, otra vez. Y mostrando varias cosas que a mí me dejaron tranquilo.

Yo tengo claro, desde el arranque lo dije, que este equipo tiene titulares y suplentes que son suplentes. Hoy, son los 11 de memoria más Pezzella –A Kranevitter ya no lo cuento-. Y entonces cuando se toca el equipo, el equipo se resiente como tal. Pero Mercado, Maidana y Funes Mori, se juegan la vida en cada pelota; Sánchez no para de correr y ya se parece más a un maratonista que a otra cosa; Rojas es el toque justo casi siempre; Ponzio está jugando mucho mejor reemplazando al más difícil de reemplazar junto a Teo y encima después de mucho tiempo sin jugar; Pisculichi ahora está menos participativo, pero es lógico. Mora y Boye corren y corren arriba tratando de suplir la calidad de Teo. Y Barovero volvió a ser el del torneo pasado y alguna parte de este también. Así River sigue arriba.

Ojo, entiendo que River no juega igual que en el arranque del torneo. ¿Cómo hacerlo? El resto te va tomando la mano. Las fechas van pasando y al torneo le sumás la Copa Argentina y la Copa Sudamericana. Y eso desgasta sobre todo porque no todos los otros equipos juegan doble o triple competencia. Newell’s por momentos fue más que River. Pero ahí aparecieron Barovero y la defensa. Que para eso están, viejo. Y como Teo es clave en este equipo, había que recurrir a la pelota parada. Y primero Ustari, después el palo y la mala puntería dijeron que no. Hasta que ganó Funes Mori y listo. Uno a cero y a pensar. Como dijo Gallardo apenas se dio el gol. Porque el partido no daba para lujos y había que adaptarse a lo que había. Sin Teo y Vangioni más la ausencia de Kranevitter el equipo perdía mucho. Y ganó en una cancha complicadísima. A valorarlo. Porque se viene una seguidilla tremenda y si encima se da lo que puede darse en semifinales en la sudamericana, ahí habrá que guardar titulares para jugar con todo esa instancia y sacar pecho ante el rival de siempre. Por eso sacar ventaja ahora es clave. Lo sabe Gallardo, lo saben los jugadores y debemos saberlo todos. Piensen, como dijo el DT.