Gracias al 225

Ramiro Funes Mori jugó porque Vangioni está con la Selección y la metió de cabeza tras un corner. Igualito que en La Boca.

Es una casualidad, sí. Una linda casualidad. También el fruto del trabajo de la pelota parada. Un poco de todo.

Lo cierto es que otra vez Ramiro Funes Mori ocupó el lateral izquierdo por la baja de Vangioni, con la Selección en la gira asiática. Y como pasó en La Boca el torneo pasado, el mellizo fue el héroe por un terrible cabezazo que terminó en la red del arco de Ustari. Igualito a lo que pasó con Orión.

Aquella vez, al Piri le habían dado dos fechas de suspensión por una roja. Ahora el expulsado en el Superclásico fue el mendocino, pero River pidió el artículo 225 y pudo jugar en Rosario. Así, el que entró como 6 fue Pezzella, de gran presente.

“Todos los goles son importantes, los partidos también se definen en jugadas de pelota parada. El gol a Boca fue lo máximo para mí, ojalá sigan viniendo más goles, pero eso fue lo máximo”, insistió con mucha humildad.

Ramiro sufrió en el primer tiempo recostado sobre la raya, pero luego se acomodó. Gallardo lo usó para ganar juego aéreo y porque además Urribarri no le dio garantías. “El lateral no es mi puesto, pero me tocó jugar de 3 y lo bueno es que se pudo ganar. La intención es hacerlo siempre bien”, recalcó uno de los futbolistas con más confianza de la actualidad y que ya pudo revertir su situación con los hinchas. El click fue aquel Bombonerazo del 30 de marzo. 

El próximo domingo, ante Belgrano, deberá pagar la sanción. ¿Pero quién le quita la alegría a Ramiro?