Antifútbol

La opinión de Hernán Castillo luego del 1-1 con Boca. Por qué no se debió haber jugado el Superclásico y por qué es imposible hacer un análisis de lo que pasó en la cancha.

Llegue al Monumental a las 11.45. Me mojé. Estuve al aire libre hasta las 14. Me seguí mojando. Me puse bajo techo hasta las 17. Me sequé mientras veía a todos los hinchas de River mojándose de una forma tremenda. Pensé “esto debe suspenderse ya”, por más que sentía que muchos iban a insultar porque estaban empapados, claro. Empezó el partido y me fui a verlo a la Belgrano baja, por más que tengo mi ubicación de prensa en Belgrano media, porque allí estaba toda mi familia que son socios y quería verlo con ellos. Me empapé. Y mil veces pensé “esto debería suspenderse ya”. Después del gol de Boca pensé en eso una vez más “que lo paren ya”, ahí era egoísmo puro apuntando al resultado porque pensé que era difícil hacer un gol por el estilo del juego de River ya que no se iba poder jugar por el piso. Pero no. Se jugó todo. Y me empape como mi familia y como otros 61.000 hinchas de River viendo un Superclásico que no debió haberse jugado por más que yo también me empapé.

Aclaré lo de me empapé porque estoy seguro que muchos pueden pensar que desde la confortabilidad del palco de prensa todo se ve más fácil, simplemente por eso. Y hoy insisto en que no debió jugarse, lo de ayer estuvo claramente fuera de un partido de fútbol. Y no tengo dudas de que el más perjudicado fue River. No hay mucho para analizar desde el juego. Vigliano dirigió mal e inventó un penal que no se convirtió, al margen, no entiendo cómo pueden dejar a Mora patearlo, cuando justamente su “cabeza” a la hora de presentar fortaleza no es lo más fuerte de su personalidad.

Del partido casi no vale hablar porque no fue fútbol. Repito, River fue el más perjudicado por el campo de juego y no entiendo porqué se decidió jugarlo sí o sí. Entiendo que se gastaron 2 millones de pesos ayer y que hoy se debería gastar eso y más porque encima el club estaba cerrado. Pero no debió jugarse. Acierto de Gallardo por el Pezzellazo y jugársela así con centros y más centros para él porque al fin y al cabo sólo de esa manera podía jugarse.

Pero lo de ayer fue antifútbol puro. Y poco más para decir. No se podía jugar. Que la plata, que los jugadores de la selección y demás. Lo único que me queda claro es que River es el más perjudicado. Porque River es fútbol. Y lo de ayer no fue eso. Para qué seguir hablando de eso entonces…