Un gol merecido

Ariel Rojas metió un soberbio golazo. El primer grito en River para un cultor del perfil bajo que cada día juega mejor.

Por fin demostró su pegada. Ya había mostrado que es capaz de pararse cerca del cinco, ser buena salida, meter pases filosos. También que puede correrse a la banda y hacer el carril e yunta con Vangioni. Pero faltaba el gol de Ariel Rojas. Y el Chino la metió.

Después de un corner, recibió en soledad el rebote, se acomodó y con notable precisión puso el parcial 2-0. Terrible golazo de un jugador que prueba poco desde afuera. Quizás ahora se anime más después de su primer tanto con la banda roja.

Fue un gol merecido. Porque Rojas le ganó a la resistencia de su primer año. Con Ramón Díaz asomó la cabeza, se erigió en un gran socio del Lobo Ledesma. Con Gallardo arrancó como suplente del Malevo Ferreyra, que hasta se quedó afuera del banco. El Chino le ganó le puesto. Con fútbol. Y ahora con un verdadero golazo.

Imagen: Nicolás Aboaf