Un descanso merecido

Por primera vez desde que comenzó la temporada, el plantel tiene dos días libres. Un premio al esfuerzo y un poco de relax en un mes exigente.

“No sé si íbamos a aguantar otros partido en tres días”.

Mientras la euforia invadía los ánimos tras el 2-0 con Tigre, Marcelo Gallardo fue el más sincero. Sabe que la condición física del plantel es óptima, se nota en los partidos, con la presión y el desdoble. Pero un día la máquina pasa factura y celebró que no haya partidos entresemana. Tener siete días de un encuentro a otro y, de paso, liberar a sus jugadores por dos días, algo que no pudo hacer desde que comenzó la temporada.

¿Esto hubiera ocurrido si River no anduviera tan bien? Incomprobable, pero es un premio al esfuerzo, a casi no tener jornadas libres, a tantas horas afuera de las casas. Porque lo más importante es lo que pasa en la cancha, donde los futbolistas se lucen y conforman al técnico. Pero es en los días previos cuando se amasa la cuestión.

Por eso, recién el miércoles a las 10 se volverá al trabajo, en el predio de Ezeiza. Ahí ya se comenzará a pensar en Arsenal, aunque el entrenador no frena y ya estuvo analizando al rival con videos y observará el choque del lunes a la noche, ante Quilmes.

Lo bueno para el Muñeco es que la mayoría de los futbolistas terminó OK tras ganarle al Matador. Mercado salió por precaución por una fatiga en el aductor izquierdo. De no presentar inconvenientes también jugará en Sarandí. Y el domingo volvió Teo Gutiérrez de EEUU tras haber jugado para Colombia (0-1 con Brasil el viernes). El cafetero ingresaría por Boyé.