Felicidad

River volvió a ganar y a demostrar que es el mejor de Argentina, por fútbol y resultados. Hernán Castillo habla de ello en la nueva editorial de Pasión Monumental.

La vida tiene un montón de cuestiones mucho más fuertes que el fútbol. Las tristezas de la vida personal son más influyentes y más permanentes que una derrota; las alegrías deberían pasar por el mismo lado. Se sabe todo eso. Se recontra sabe. Todo bien… Pero no me van a decir que hoy no se levantaron con una sensación de satisfacción bárbara. En el contexto de cada uno y con los dramas de cada uno.

Con las alegrías y tristezas que todos tenemos todos los días, con las cosas que nos pasan a todos… hoy, después de años, despedir al equipo con el “dale campeón”, aplaudir jugadas tras jugadas, mirar al de al lado con complicidad en la cancha, en el bar o en tu casa, o mandar un whatsapp y cancherear con la muñequeta (sic), es algo que no tiene precio.

River tiene identidad. Juega a mil por hora y no se equivoca. Galmarini dijo “en un momento parecía que jugábamos contra el Barca”… Qué fuerte suena. Qué alegría. Qué satisfacción. Es raro el fútbol. Tiene un sentimiento único. Ni a vos ni a mí nos cambia demasiado en verdad. Y sin embargo nos cambia un montón de cosas. Humores, cargadas, etc.

River hoy marca el terreno. Llena la cancha de local y hace que de visitantes varios se animen a ir a ver a un gran equipo. Seguramente ante Arsenal, el domingo, más de uno aproveche para acercarse a darse una vuelta y hacer verdaderamente de neutral. Porque ver a River es ver fútbol. Y hoy eso vale un montón.

Yo no creía que este equipo iba a andar tan bien. Es más, pensaba todo lo contrario. Y hoy, independientemente de cómo termine todo, tengo que dejar claro que ya se vio mucho más de lo que pensaba que se podía ver. Un equipo que tiene récords bárbaros (que no enumero porque no hay que ser mufa por más que no creo que porque los diga se vayan a romper, pero por las dudas…). Un equipo que cree en sí mismo. Con un Funes Mori que es casi un símbolo. Con un Kraneviter que la rompe. Un Pisculichi que no necesitó adaptación. Un Rojas cada vez más completo. Un Mora que parece otro. Un Sánchez que es el de la B Nacional y un Teo que es un crack pero al que ante Tigre no se lo extraño. Porque River jugó tan bien ante Tigre que no extraño al mejor de todos. JA.

Así estamos. Alegres. Felices. Con River. Gracias a River. Volver a ser, dice el slogan. El camino es este. Y está buenísimo.