“Que lindo es meter goles”

El uruguayo volvió jugar como cuando llegó a River. Generó peligro siempre y metió dos golazos.

River lo necesitaba. Sin Teo Gutiérrez, ante Tigre la referencia máxima en la dupla de delanteros era Rodrigo Mora. Y el uruguayo cumplió. Fue aquel de 2012, cuando llegó al club y enamoró a todos por sus goles, su juego y su entrega.

En la tarde noche del Monumental, el uruguayo demostró que está vivo. Ya la había metido en el 4-0 ante Godoy Cruz, pero ahora hizo un verdadero golazo. Luego de encontrarse en dos ocasiones con Javier García, la tercera fue la vencida. Su zurdazo se clavó contra un rincón y hubo festejo.

Pero quería más. Y quedó demostrado cuando empezó el segundo tiempo, cuando su fierrazo se clavó en el arco del ex Boca. Se sacó la camiseta, lo cual le valió una tarjeta amarilla, pero no le importó demasiado. Estaba feliz. Pudo festeja su primer hat trick, pero García, a quien le ganó el duelo personal, le ahogó todo después de un cabezazo y luego Canuto se la cayó sobre la raya cuando la había tocado por encima del arquero.

“Que lindo es meter goles”, dijo apenas terminó el partido. Pero todo tiene un porqué. “Es por la confianza del técnico, que influye en un 100%. Todo esto es trabajo y el grupo es increíble, estamos todos juntos y unidos”, insistió. Y en el medio de la emoción, hasta tuvo tiempo de una dedicatoria: “Esto es para el Pela Aguirre, que no pudo estar con nosotros por su cirugía, ojalá se recupere pronto”.

Para Mora, quien venía mal y tuvo que irse la U de Chile, esta es su revancha. Aunque aún pueda dar mucho más.

Imagen: Nicolás Aboaf