Encendido

Así está Carlos Sánchez, que metió dos goles de cabeza para abrir el partido. “Cuando me fui, dije que me quedaba una espina”, dice. Y se la está sacando.

Si Carlos Sánchez quería una revancha en River, ese tiempo del exilio en México le sirvió para juntar y esperar el momento. El uruguayo la está rompiendo en su vuelta. Un golazo a Godoy Cruz y dos ahora con Defensa y Justicia. ¡¡¡Y encima de cabeza!!!

“Me gustó más el primero, porque pude presionar, ganar la pelota y terminar haciendo el gol”, dijo post partido con una sonrisa de oreja a oreja. Si River ya había perdido a Carbonero, vital en el título, con Sánchez recupera las características de un volante dinámico, profundo y con llegada al área rival.

“Estoy muy feliz de estar acá. Trato de hacer mi trabajo y se está dando. Los goles son en base al sacrificio y el trabajo de mis compañeros. Cuando me fui, dije que me quedaba una espina, revertir la imagen. Trato de hacer mi trabajo. Esto es fruto de la familia. Vamos por el buen camino y no hay que aflojar. Esto recién empieza”, contó antes de irse a disfrutar con su familia.

Imagen: Nicolás Aboaf