Cada vez más firme… y puntero

La idea de Gallardo sigue imponiéndose. Presión y voracidad en ataque para ganarle 3-0 a Defensa con dos goles de Carlos Sánchez, uno de Teo Gutiérrez y subirse momentaneámente a la cima del torneo. 
Cada día juega mejor. Cada partido es la confirmación de una idea. Gallardo encontró el equipo más rápido de lo pensado. La idea parece que tuvo una gran recepción. Y River gana, gusta. Y es puntero, al menos hasta que Vélez juegue con Lanús. Si el Fortín no gana, el campeón mirará a todos desde arriba.
Al equipo de Gallardo le costó abrir a Defensa. Cuando lo hizo mostró lo que mejor sabe hacer: defender atacando. ¿Cómo es eso? Buscar más, aprovechar que al rival no le haya caído la ficha que está debajo en el marcador y no darle margen a que reaccione.
Eso hizo River contra un cuadro incómodo como Defensa y Justicia, cuyo técnico no apostó a meterse cerca de su arco sino que apostó por una estrategia generosa con el juego que le pudo dar resultado.
Los de Varela no se achicaron. Franco eligió un 3-3-1-3 con la propuesta de ganar en los costados. Por eso de entrada comenzaron a formarse parejas. El que ganaba esos mano a mano tenía ventaja.
River tuvo una clara tras un gesto de crack de Teo Gutiérrez, que engañó sin tocar el balón y luego su zurdazo besó el palo. Contrarrestó Defensa con un desborde de Leandro González y Vangioni la tuvo que sacar en la boca del arco. Al ratito, Camacho se despegó bien en un centro y cabeceó justo donde estaba ubicado Barovero. Era el peor momento de un River que igual seguía buscando, aunque le faltaba claridad.
Hasta que las parejitas se rompieron y en el desorden salió ganando. Sánchez presionó arriba y no se quedó parado. Fue al área a buscar el centro de Pisculichi y, como centrodelantero, le puso la cabeza al envío. Siempre es mejor llegar que estar. 1-0.
Lo dicho: River no se queda cuando va ganando. Hasta los centrales participan del juego. Varias veces Maidana y Funes Mori cruzaron mitad de cancha y se mostraron para recibir. Y como Defensa había quedado groggy le asestó otra piña. Sánchez, otra vez, apareció libre por izquierda y la empujó luego de un rebote de Pellegrino tras un tiro de Teo. 2-0. El primer tiempo se terminaba más tranquilo de lo pensado.
¿Y el complemento? Defensa salió a descontar, pero le duró 10 minutos. Gallardo, como la historia estaba cómoda, metió a Tomás Martínez por un cansado Pisculichi, cada día más afianzado como conductor. También hubo minutos para Boyé por Mora, que está haciendo el trabajo sucio en la presión y no se tira tanto a los costados sino que ubica por adentro para recibir, tocar y picar al espacio.
Hasta los pibes tuvieron sus chances para gritar. Gallardo sabe cómo llevarlos. Porque él fue joven y lo supieron llevar. Es cierto, era otra época. También un ratito para Simeone luego del gol de Teo.
River terminó holgado, al tranco, manejando el partido. Consolidado. Y puntero.
Imagen: Nicolás Aboaf