Ideal

Hernán Castillo analiza el gran nivel de River ante Central. 

El 11 ideal de Marcelo Gallardo, y el de casi todos, salió a jugar ante Rosario Central. Y River fue mucho más que el equipo Rosarino. Lo superó. Le ganó claramente, y ni una situación en contra sufrió. River jugó un partidazo. Apenas terminó, me acordé que de la mano de Ramón el equipo jugó ante San Lorenzo y Quilmes, algunos agregaron Vélez, como partidos similares. Porque recordemos que a Ramón, los críticos de siempre le recriminaban que el equipo jugaba mal y sólo se rindieron y creyeron con el campeonato ganado. En ese orden, el equipo de Gallardo rápidamente encontró un partido ideal. Buenísimo. Porque ya se sabe el camino.

La defensa es esa. Ni una duda hay (hoy Balanta y Funes Morí, que mejoró muchísimo después del gol a Boca, son iguales). El medio tiene a Sánchez como rueda de auxilio por la derecha. El uruguayo corre y corre. Pierde mucha precisión por ir a tanta velocidad y a veces exaspera. Es menos que Carbonero. Pero no es para desechar. El doble cinco es ese. Kraneviter puede ser desordenado a veces desde su juventud. Pero llega a todas. Va a todas. Mete. Corre. Traba. Y tiene la cancha siempre en la cabeza para dar el pase justo y bien rápido. Y el resistido por mucho, Rojas, es el toque y la pausa que Pisculichi necesita para hacerse de la pelota un poco más arriba.

¿Y Teo? Es un crack. Un jugador bárbaro. Casi no hay como él en el fútbol argentino. Lo que siempre me preocupa es que se prioriza él por sobre el equipo. Sobre River. Y no me gusta. Pero como jugador, a sacarse el sombrero. Ojalá el video de ayer no viajé a ningún lugar de Europa o Brasil porque River lo necesita. Ahí, al lado de él, Mora y Boye son buenos acompañantes. Mora es inconstante pero cuando está metido preocupa. Y Boye es un pichón de buen jugador que sí puede compartir minutos con Teo seguramente hará buenos líos a los rivales.

River jugó como un equipo y hay que disfrutarlo. El poco recambio está claro. Y en algún momento Gallardo tendrá que priorizar un torneo. Los tres,Sudamericana, Copa Argentina y Torneo, no pueden jugarse con los mismos 11. Y ya repasando sólo aparecen Balanta, Solari y Boyé llevándolo de a poco, como reemplazantes sin dramas de achicar el rendimiento. Si me preguntan hoy, el orden para mi es primero la Sudamericana, segundo el torneo y última la Copa Argentina (además del dinero el Gran Premio es la clasificación a la Libertardores que ya está asegurada como campeones del torneo pasado).

Gallardo encontró rápido un equipo que hizo lo que él quería. Velocidad, presión y precisión. Que se riegue la cancha no es casualidad. Se busca que la velocidad mandé por sobré el control de pelota que se tenía antes de lamano de Ledesma sobre todo. Una cuestión de estilos. Gallardo ya encontró el suyo rápidamente. El camino es ese. Si logra mantenerlo, estaremos hablando de la continuidad de una senda que hace rato no se tenía. Visualicen algo. Entreabran los ojos, achiqué la mirada y recuerden cómo salió el equipo ayer a la cancha… “Dale campeoooooon, dale campeoooooon”, se escuchaba. Ahí la senda. Ahí el camino. Antes de la mano de Ramón, ahora de la del Muñeco.

Imagen: Prensa River