Los puntajes vs. Gimnasia de la Plata

En menos de un tiempo, Barovero se quedó con todas las miradas. No por la lesión, o no sólo por eso, sino porque a puro reflejo y a pesar de estar lesionado, tapó dos pelotas de gol. Teo entró 20 minutos y sumó para estar en el podio con Maidana.

Marcelo Barovero (7): Es figura aunque esté lesionado y a punto de dejar el partido. Con dos atapadas en 20 minutos hizo valer todo.

Gabriel Mercado (5): Bien en la marca, impreciso en la faz ofensiva. No se complementó con sus compañeros de banda, en especial estuvo distante con Sánchez.

Jonatan Maidana (6): Impasable por arriba, con voz de mando para ordenar la defensa y coraje para salir a cortar rápido. Gran partido.

Ramiro Funes Mori (5): Bien en la marca, arriesgó sobre el final en la búsqueda del empate y desorganizó la última línea. Igualmente, valió el intento.

Leonel Vangioni (6): Un muro por su sector, poco aporte en ataque. Más por una decisión táctica que por voluntad propia, se limitó a su rol de defensor lateral. Cuando subió, desniveló.

Carlos Sánchez (5): Hizo agua todo el partido y se despertó sobre el final. Se enganchó, pesó y contagió a sus compañeros.

Leonardo Ponzio (4): Todo lo que recuperó, lo devolvió. Se lo ve falto de confianza, opacado tanto en su rol de volante como en su función de líder.

Osmar Ferreyra (4,5): Otro que le sobró suficiencia y liviandad. Si la pelota parada es su fuerte, si era lo que lo podría salvar, se hundió. Todo lo que pateó terminó en la barrera. El único tiro libre que no pateó terminó en gol.

Leonardo Pisculichi (4,5): Sólo la del gol, buen centro para Teo. Antes y después de eso, desaparecido. Ante la salida de Lanzini, la responsabilidad del juego reposaba sobre él. Desde ahí se explica la anemia del equipo.

Lucas Boyé (5): Picante en el primer tiempo, se fue desdibujando. Entró en el roce y el juego áspero que le propuso la defensa rival.

Sebastián Driussi (5): Mucho recorrido, poco desnivel. Casi no la tocó y eso es por errores propios y dificultades en la generación de juego del resto del equipo.

Julio Chiarini (6): Entró en el peor momento de River, cuando Barovero se hizo figura, y lo relevó con grandeza. Respondió cada vez que lo llamaron a la acción, no tuvo nada que ver en el gol y salvó una bocha de partido sobre el final.

Teófilo Gutiérrez (6): Sus berrinches se olvidan cuando entra a la cancha. Es distinto, el mejor del plantel quizás, y eso le da libertad de acción. El sabe, y los hinchas y el técnico también, que nadie aporta más que él. Gol que era de victoria hasta el último minuto.

Rodrigo Mora (5): Picante, exigente para sus compañeros, que tuvieron que subirse a su ritmo, y para los rivales. Falló en la última y por eso no coronó una actuación de mayor valía.

Imagen: Nicolás Aboaf.