Hola, Pablo

River, con el consentimiento del jugador, anotó a Aimar, que volvería a Núñez luego de 13 años. El cordobés se siente bien físicamente, aunque todavía no está para jugar.

Vuelve un hijo pródigo de la casa. Luego de 13 años y siete meses, Pablo Aimar está a un paso de regresar a Núñez. Sí, el Payaso, el mismo que a comienzos de 2001 se marchó a Valencia y luego pasó por Benfica, Zaragoza y el Johor de Malasia, donde estuvo en la última temporada habiendo jugado apenas 7 partidos. Por eso River, lo inscribió en el cierre del libro de pases, aunque aún le quedaba una semana más para hacerlo teniendo en cuenta que Pablito llega en condición de libre. Pero el enganche dio el OK para que lo anoten.

Aimar no se quería retirar, aunque fue prudente. Desde enero le había dado la palabra a Francescoli que volvería siempre y cuando se sintiera bien físicamente. Se operó de un sobrehueso y, en silencio, comenzó la rehabilitación repartida entre su Río Cuarto natal y Buenos Aires, donde lo atendieron médicos y kinesiólogos.

A los 34 años, el cordobés no está para jugar ya en la alta competencia. Recibió el alta médica hace pocos días y actuó en algunos partidos con amigos, entre ellos el Rayo Menseguez. Como no sintió molestias, levantó el teléfono y le avisó a su amigo Enzo que estaba dispuesto a retirarse vistiendo la casaca con la debutó en 1996 y jugó en 87 ocasiones.

¿Cuándo estará para saltar a la cancha con el número 10 en la espalda? No hay plazos y sí mucha precaución. Ahora será el turno de que trabajen en conjunto Aimar, sus médicos y los facultativos de River para no dar pasos en falso. “Pablo no quiso volver para probar suerte, si no porque siente que puede rendir. No tiene ganas que el día de mañana digan que vino a robar o dar pena en una cancha”, contó alguien de su círculo íntimo.

No será el Aimar que tiraba paredes a toda velocidad con Saviola. Pero es un jugador realizado, maduro y con ganas de dejar el fútbol con toda la gloria. Y eso es sinónimo de Copa Libertadores 2015.

Hola, Pablo.