Una sonrisa para Aguirre

Después de seis meses, Martín Aguirre volvió a hacer fútbol. El Gula, cuya vida futbolística cambió a partir del Superclásico de octubre de 2012, aspira a recuperar continuidad y sentirse nuevamente un jugador de Primera.

Sus actuaciones quedaron en el recuerdo, no solamente por lo bueno sino por el tiempo que hace que se descontinuaron. Desde el 28 de octubre de 2012 nada volvió a ser igual para él. La rotura de ligamentos que lo excluyó del Superclásico en aquella oportundiad también lo sacó de las canchas por casi dos años.

En este lapso de tiempo jugó apenas dos partidos. El 13 de enero, el primer partido del año para River fue el último suyo con La Banda. En aquella oportunidad jugó como titular en el empate 1 a 1 contra Estudiantes de la Plata en el torneo de Verano. Lo que empezó como un desgarro fibrilar, después del partido, lo llevó a largas jornadas de trabajo fuera de las canchas.

Pero hoy, después de haberse sumado ayer a las prácticas con el resto de sus compañeros, pudo participar por primera vez del fútbol reducido y eso ya es una señal esperanzadora y de renovación para él. Todos lo cuentan como una variante de renombre pero también saben que, por lo ya sucedido, habrá que ir a paso firme para no volver a repetir la mala experiencia.