Puntajes vs. Ferro

River no jugó bien, empató con Ferro y pasó por la lotería de los penales. Allí, Barovero se hizo grande, los que tuvieron que meterla pusieron la cara y Maidana se hizo figura por darle la victoria y el acceso a octavos.

Marcelo Barovero (6): Seguro en el transcurso del partido, sin dar rebote a pesar de los fuertes remates de los rivales. En la tanda de penales tapó una bocha clave.

Augusto Solari (6,5): Partido completo. Firme en la marca, controló todo el encuentro al escurridizo Gonzalo Bazán. Además se proyectó con solvencia y seguridad.

Jonatan Maidana (6,5): Bien por arriba, correcto en la entrega y con el gol decisivo para la clasificación.

Ramiro Funes Mori (6): Correcto, tiempista y resolutivo. Nunca se complicó y siempre intentó salir por abajo.

Leonel Vangioni (5): Incomodo en la posición de lateral-volante. Si bien siempre alternó en las dos posiciones, nunca tuvo la responsabilidad compartida. Hoy Ferreyra se cerró y él dejó muchos huecos a la espalda. Ferro no supo aprovecharlo.

Sebastián Driussi (4,5): Debut en una posición que no es la propia, se notó. Corrió más de lo que jugó, se lo vio lejos de la pelota y con decisiones desacertadas. Su lugar es el área, no la banda.

Leonardo Ponzio (5): Bien en la contención, regular en la entrega y con una mancha negra que fue su penal errado. Más allá de las miradas pesimistas sobre su rendimiento, no desentonó como en el torneo pasado.

Osmar Ferreyra (4): Flojo con la pelota al pie, liviano en la pelota parada y sin decisiones acertadas. Se fue sin pena ni gloria. Quizás fue más incomodidad que mal rendimiento individual.

Manuel Lanzini (4): Desconectado, intermitente, errante. Es el 10 de River, encargado de hacer jugar al equipo y desequilibrar. No hizo ninguna de las dos cosas.

Lucas Boyé (6): Por ser su debut, uno es benévolo. Sin embargo, mostró cosas prometedoras. En el primer tiempo desequilibró por habilidad y potencia, forzó siempre a los defensores y generó por individualidad más que por asociación. Se fue apagando con el correr de los partidos. Interesante variante para una anémica delantera.

Federico Andrada (4): Tuvo una y se la sacó Albil, ciego. Después, mucho sacrificio y poco juego. No entró nunca en el deficiente armado ofensivo de River. La estructura pudo más que sus intenciones pero, en el mismo contexto, Boyé pesó más que él.

Leonardo Pisculichi (6): Cambió el equipo. En su primer partido se puso el equipo al hombro y recorrió todo el frente de ataque con igual solvencia. Pide pista de arranque. Además, metió el penal con más presión de la tanda.

Ariel Rojas (5): Ingresó y no cambió la variable. Buenos pases en corta distancia, poco tiempo como para modificarle la cara al equipo. Sin embargo, hizo más que Ferreyra.
Rodrigo Mora (4,5): A contrapelo de la jugada, no tuvo preponderancia ni asociación.