El Topo siempre estará con nosotros

Desde hoy, la sala de prensa del predio de Ezeiza se llama Jorge “Topo” López, en honor a nuestro colega fallecido en Brasil durante el Mundial.

Un merecido homenaje. Justo. Porque River era su segunda casa en el periodismo. Laburante del diario Olé desde su fundación, en 1996, Jorge López siempre cubrió River, además de estar cerca de la Selección y de figuras mundiales, como un tal Messi, por ejemplo. Excepto cuando se fue a vivir y a trabajar a España, el querido Topo permaneció al lado del más grande. Cubrió el glorioso cuadro de los 90 siendo un pibe y cuando pegó la vuelta del viejo continente se arremangó para escribir y contar el momento crítico del club.

Porque River fue casi su hábitat natural en esa carrera que abrazaba con pasión, entonces los dirigentes decidieron ponerle su nombre a la sala de prensa del predio de Ezeiza, sitio que conocía muy bien desde su inauguración, allá por comienzos de este siglo.

Rodolfo D’Onofrio descubrió una placa conmemorativa. Muchos colegas aplaudieron con emoción el reconocimiento. Estuvo su mujer, Verónica, también una obrera de la que para nosotros es la mejor profesión/oficio/pasión del mundo. También sus padres,conmovidos por una pérdida irreparable. Y dio el presente la cúpula dirigencial, Gallardo y algunos jugadores.

“En homenaje y memoria a un profesional del periodismo que tuvo a la ética y el respeto como elementos fundamentales”, reza la placa. Cada mañana o cada tarde, en cualquier conferencia, el nombre del Topo estará ahí, siempre con nosotros.

Imagen: Nicolás Aboaf